
La escapada de semana santa fue genial, añoraba el sabor de pueblo de gallina de verdad, pescado con espinas, chicha de marañon, pastelitos, empanadas de maíz, ojaldra con salsa, cocada y más.
Salimos para Santiago tempranito en viernes santo. Esa noche cenamos pescado frito en Puerto Mutis que es donde se toma el bote para ir a Coiba, y nos fuimos a ver la Pasión en Vivo a Montijo, donde Jesucristo se avienta de un acantilado. Habían miles de personas, pero se hizo tarde y decidimos marcharnos así que nos perdimos las acrobacias.
Al día siguiente nos fuimos a Los Cangilones en Gualaca, Chiriquí. El río estaba delicioso, bajito por el verano y que esta después de la represa de la hidroeléctrica. El lugar es precioso.
Después, ya que estabamos en Chiriquí, no pudimos resistir irnos a Boquete, donde almorzamos en el Bistro. El pueblo esta bello y lleno de restaurantes y alberges. Visitamos “Mi Jardín” que es un jardín de una casa que han convertido en un parque lleno de flores, tomamos café en Café Ruiz, y comimos fresas con Natilla. El fresquito de Boquete cayo muy bien después de los calorones de Santiago.
Antes de regresar el domingo, visitamos La Mesa brevemente, yo estuve allí el año pasado para la fiesta del santo cuando estaba lleno de peregrinos que venían de todas partes. Ahora había muy poca gente. Es un pueblo muy simpático, y aún sin estar lleno de gente se ve que es un lugar de mucha devoción. Este año las fiestas se van a celebrar en la tercera semana de Mayo por las elecciones.
Las fotos son cortesía de Gladicín la gualacaqueña.
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