La noche del miércoles resultó más activa de los usual. Agustín nos regaló boletos para ver la obra de teatro de Winnie Sitton, que estaba interesante, aún si algo lenta y descorazonadamente repetitiva. Para mi trataba sobre el odio entre los amantes, y estaba muy bien, excepto no entendí porque llevaban abrigos. Luego de algo de bar hoppin’ terminamos en Opah - por supuesto llenísimo de gente (?).
Hemos estado viendo episodios de Coupling que me matan de la risa.



