Bueno, estoy felicísima, pero es el sindrome de cambio de ciudad. Cada cierto tiempo te detonas la pregunta, y te rompes en dudas. Porque cada cosa es un poquito más complicada de lo que sería normal, en el súper pasas horas leyendo etiquetas, en el metro mapas, en tu propia calle te pierdes. También tengo que acostumbrarme a salir con abrigo, y ha no dejarlo por ahí. Igual el paraguas.
En España son muy superiores en una sóla cosa y muy claramente: el trapeador. Los trapeadores aquí son buenísimos y los cubos mucho más practicos, esprimen mejor. Así que ya, me entretengo trapeando (que se dice fregando) hasta que se me pase la ansiedad.



