espresso, mi desesperación

Mi cons­tante dilema sobre si tomar o no café a sido agra­vado últi­ma­mente por estos deli­cio­sos cara­me­los caren­tes de azú­car que me regalo Vale­ria. Son deli­cio­sí­si­mos y están car­ga­dos de cafeína. Los tengo cer­quita de mi escri­to­rio y es impa­ra­ble el impulso a tomar uno, sobre todo des­pués del almuerzo.

Ade­más he estado cayendo más y más a tomar uno que otro ten­ta­dor capu­chino. Des­pués de un largo rato, ahora son más los días en que si tomó café. Pero mi con­sumo cafe­tero sube y baja constantemente.

Si es cierto que tiendo a dor­mir menos, pero tam­bién estoy más des­pierta… es un dilema de nunca acabar.

Por lo menos no tie­nen azú­car, esa si es un droga peligrosa.

VN:F [1.9.7_1111]
Rating: 0 (from 0 votes)

DEJA UN COMENTARIO