Toca hacer casita y en multiples visitas al super (y al Corte Ingles), he adelantado algo, aunque ni remotamente lo suficiente. Anoche cené tomates fritos, lo que me colmó de alegría, los cherrys son los màs ricos, y basta pasarlos por aceite caliente con sal, ajo, hierbas y pimienta para generar enormes alegrías gastronómicas.
Todavía el mini-estudio huele un poco a pintura, y en una visita a Habitat (de las que no habrán más por lo pronto) conseguí una vela para hacerle la batalla al olor. Pero me consuelo oliendo el molinito de pimienta, ¿quién necesita un aromatizador?
Tengo toz pero he tomado miel con limón, ¿no es increíble cuantas cosas hay en mi pequeña cocina/closet? Estoy re-contenta. (A veces asustada y en pánico, pero la mayor parte del tiempo contenta)



