
Finalmente planté el bambú en un pote como se lo merece. No se ni como subsistió el verano, que no fue la suerte de otras varias de mis plantitas. Afortunadamente, el albahaca se ha propagado por las macetas que habían quedado vacías.
¡Qué suerte, porque me habría quedado sin jardín! y yo me la paso hablando de mi jardín, y tengo que recordarme que es un simple pequeño balcón con macetas, pero es que las plantitas son una alegría muy grande.



