He pasado la tarde en el Reina Sofía, y lo voy a adoptar. Le dare mi cariño y le entregaré mi corazón. Nunca antes había tenído un museo y estoy muy emocionada. Es genial y enorme. Tendré que visitarlo a menudo. Estoy exhausta y no logré conocer ni una buena parte.
Pero si lo importante Picasso y Guernica, Miro, Gargallo (que yo conocí hoy) y Dalí. La audio-guía – las amo – estaba narrada por Claude Picasso, hijo de Pablo; Juan Miro, nieto de Joan; y la hija de Gargallo. Gargallo hace esculturas, y hay una de Greta Garbo con Moño que es absolutamente genial, muy divertidas y muy originales.
Es imposible narrarles las parte plástica, así que aquí van los detalles técnicos. El edificio es precioso, antes fue un hospital. Las paredes son gruesisímas, pero todo esta muy contemporáneo, con divertido contraste. Las torres de cristal tienen vertiginosos elevadores del terror, con una precisos vista de la estación atocha, y la ciudad. Esos si me dejaron mareada por el resto de la visita.
Con el monotema del presupuesto de estudiante, os digo, que la entrada es gratis los fines de semana; y me tome un café por 85 centimos. Que es barato aquí, y para mi, es nunca antes visto en un museo. Qu e un café en el Metropolitan podrá costar $5. Bueno ya, que no se como explicar mi maravillosa experiencia y me explayo aquí con el precio del café.
En fin, que el Reina Sofía es la hostia.



