7:39 pm · Archivado en Todo es misceláneo
Cuando era pequeña, como a mi mamá le dio tan buen resultado Popeye para que comiéramos espinacas nos dijo que Acuaman comía petit-pois (así le decimos a los guisantes en Panamá).
Supe que eso no era verdad a la tierna edad de los 23 años. Y la verdad hasta entonces le tenía bastante admiración a Acuaman, por comunicarse con los delfines y todo aquello. Pero después de ese trauma las cosas no han sido igual. Aunque ahora dicen que van a hacer una película, porque últimamente me he dado cuenta que hay mucha gente que no sabe ni siquiera quien es Acuaman ¡!
Pero mi super héroe favorito, y no sólo por el desfalco acumansistico, es Rodrigo, mi hermano. Mi hermano mayor, más grande. Es más grande que tu también mide más de dos metros. No sé si corra más rápido que una bala pero por toda la vida corrió más rápido que yo; fuera jugando basquet o persiguiendo un bus en Port Authority. Además de super poderes, es un tipo apasionado. Pasión por la arquitectura y por el frisbi.

Pero por nada más apasionado que por su gran amor y compañera de crímen: Super-Sidekick-Galletín

¡Feliz Chapulín!
digo ja-lo-güin

2:40 pm · Archivado en Crítica de Cine






The Devil wears Prada (El diablo viste de Prada) [IMDB] Comidia | Drama.
Basada en la novela de Lauren Weisberger. Director David Frankel. 106 minutos.
Sin dejar de caminar veloz en zapatos de tacón, está película evita caer en los clichés más fáciles. No que será un profundo examen de conciencia, pero es una válida reflexión sobre el compromiso que hacemos entre la vida y la carrera. Nos obliga a mirarnos en un espejo, o por lo menos en el reflejo de unos lentes oscuros muy fashion.
Meryl Streep en el papel de jefa despiadada logra ser sutil. Sin dejar de ser, literalmente, la mala de la película. Lo que hace al personaje de Miranda Prietsley sea tan real como varios jefes que he tenido en mi vida. Se rumora que el personaje esta basado en Anna Wintour con quien la autora de la novela, Lauren Weisberger, trabajó en la revista Vogue. Parece que Weisberger le saco buen provecho a la oportunidad.
Una chica inteligente consigue un trabajo muy por debajo de ella con el que apenas gana suficiente para pagar la renta. Pero le cuesta trabajo hacer las cosas bien, y enterarse como van las cosas. No termina de encajar con la esclavitud corporativa. Le repiten constantemente que otras chicas matarían por la oportunidad. La oportunidad de viajar a París. Pero eso es sólo porque estas chicas todavía no saben que una cosa es “ir a París y ver París” y otra cosa es viajar a París por trabajo.
No soy una snob del cine, obviamente. Aún así, comprar está película con la de Scorsese, sería como comparar a Helen Fielding con Dostoyevski. Si optas por Bridget Jones sobra decir que no es literatura rusa. Aún así yo quisiera que hubieran más novelas como esa y más películas como esta. Porque una película divertida tampoco es fácil. Las que he visto recientemente [Primer (Secretos compartidos), The Family Stone (La Joya de la familia) y Failure to Launch] han sido insufribles. En cambio con El Diablo me divertí un montón. La diferencia está en la atención al detalle, o en este caso a los accesorios.
9:09 pm · Archivado en Filosofía blg
1. Échate al agua sin dar explicaciones. Para empezar sólo tienes que arrancar. No tienes qué explicar de lo que vas a escribir y porqué. Irán saliendo cosas, temas y repeticiones cansinas. Quien escribe un blog, igual que quién lo lee, lo irá descubriendo.
Eso dicho es bueno plantearte de qué vas a hablar para darle un título y ordenar lo qué escribes en categorías. Pero éstas pueden aparecer y desaparecer de acuerdo a lo que las necesites. Por ejemplo, ahora que tengo más de un año de vivir en España voy a cambiar ‘Conquista española’ por ‘vida madrileña’, eso me lo agradecerán los niños con tareas de estudios sociales, pero el resto de los visitantes probablemente ni siquiera note la diferencia.
2. Apasiónate por el arroz. Me encanta que me digan que “le echo mi arroz” a las cosas, porque de otra forma, ¿para qué hablar de eso? ¿Para qué hablar de algo que no te importa? Mucho mejor quedarse con su arroz en silencio. No sólo lo digo por el arroz instantáneo con granos largos que sabe igualísimo al de mi restaurante hindú favorito, sino por cualquier arroz que vayas a mencionar.
3. Da la cara. Coloca un perfil y una foto. Cuenta por lo menos un poco de ti mismo. Yo tardé un poco en hacerlo, pero por ahí me preguntaban si era peruana y si estaba casada y esta panameña solterísima hay cosas que prefiere dejar en claro.
A alguien que llega a tu blog sin conocerte le ayuda tener una referencia. Puedes ofrecer información aún si tu blog es anónimo, optando por revelar cosas no incriminatorias – como de donde eres o como te gusta el arroz. Claro, a todos nos da vergüenza, pero un perfil ayuda a crear una relación más personal. Le recuerda a quien vea tu blog que tú también eres gente y no solo letritas.
4. Escribe a menudo. Muy a menudo, pero sólo cuando tengas algo que decir. Hay un balance delicado en el ritmo de un blog, es importante mantener una frecuencia determinada, dar algo de tiempo para que te lean. Cuando lo encuentres escribe más. Porque escribes para ti misma.
5. Vive peligrosamente. Toma riesgos. Si cuentas un chiste y alguien no lo entiende, pensará que eres una tonta y no sabes que una televisión hay que encenderla. Pero si explicas el chiste estás diciéndole tonta a todos tus lectores. Como los lectores son imaginarios no hay que preocuparse demasiado.
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6. Preocúpate demasiado. Podría añadir: Contradícete constantemente. Pero no.
Confiésalo, pon tus propias dudas sobre la mesa. Odias todo, amas a todos pero no hay muchos grises, o si: ¡viva el gris! Todo es gris. Lo que más me gusta de los blogs es que no pretenden ser absolutos. No tienen la verdad absoluta– excepto los que la tienen. Sócrates no escribía por eso mismo, su planteamiento era que nadie tiene la verdad absoluta, la dialéctica y la cosa. Pero en estos tiempos segurísimo escribiría un blog y dejaría preguntas necias en los comentarios.
7. Apunta hacia otra parte. Si mencionas algo que leíste, pon un vínculo. Si mencionas a alguien que tiene un blog, más aún. Agrega vínculos a tus blogs favoritos al costado. Crea un blogroll para agregar noticias frescas.
8. Comenta en otros blogs. Ya, que lo que gusta es que te comenten a ti, pues por lo mismo. Además si dejas buenos comentarios invitas a otra gente a tu blog. Si todavía no tienes un blog, los comentarios son un buen lugar para experimentar. Para ver que tal se te da pontificar. No sé porqué algunas veces da vergüenza si ni siquiera tienes que dejar tu (verdadero) nombre y nadie te ve.
9. Reclámale a Technorati. Si crees que technorati no te ha hecho nada es porque no has caído en su embrujo. Visitas un sitio inocentemente y haces un perfil con tu blog. Cuando menos lo esperas estás visitandolo diariamente (muy diariamente) para enterarte quién tiene vínculos hacia ti, cuál es tu ranking y qué diablos significa el ranking.
10. Usa RSS. No es solo tener tu blog, es leer otros. Con RSS te aseguras de estar siempre al día. Yo uso el Google Reader y de ahí saco mi blogroll.
También uso Feedburner para publicar mis RSS, porque te permite ver quien te lee y también deja que recibas palabrerío por email.
* * *
8:09 am · Archivado en Todo es misceláneo

Hay gente que viene a cenar y trae una botella de vino o unos bombones. Mis amigos se presentaron aquí anoche con una televisión. Los quiero mucho, pero sé que son gente muy rara. Aunque algunas gentes piensan que lo realmente extraño es que no tenga televisión.
Me reí mucho con la televisión, mañana pruebo encenderla.
6:23 pm · Archivado en de-escribir

Me gusta escribir, pero me cuesta mucho escribir para la escuela. Mis profesores dicen que para escribir tienes que tener algo que decirle al mundo. Por lo general tengo muchas cosas que decir. Eso lo saben mis amigos que han escuchado mi apasionada defensa de los derechos de Oaxaca y quien ha visto este blg. Pero me quedo petrificada cuando tengo que entregar un texto.
Escribir sobre escribir es lo que mis profesores llamarían “un lujo”, léase: aburre hasta a las ostras. Por otro lado es algo así como el 80% de la literatura actual, más razón para que las pobres ostras estén desesperadas. Pero voy a optar por voltear aquí un poco de mi ansiedad sobre escribir para la escuela, en vez de corroer mis hígados. (Tomemos un minuto para cruzar todos los dedos para que nadie ni remotamente relacionado con la escuela vea ésta página).
Lo único que tengo que decirle al mundo en este momento es: “Por favor llama más tarde, está es una grabación”. En cambio, a mis ostras queridas, les ruego que no me abandonen.
…:
Dejo por aquí el discurso de Paul Auster, dice “¿qué tiene de malo la inutilidad?”