es lápiz y papel. Eso dicho, hay mucha literatura. Así que ir a una escuela ayuda porque te cuentan que, como dijo Borges, “todo en literatura es truco”. Te desvelan uno que otro truco y también lo que no funciona, lo que aburre y lo que es mejor evitar. Mi profesor ha dicho hoy “cuidado con las lágrimas”.
Puede aprenderse mucho en la escuela pero al final toca sentarse con el lápiz y el papel. Lo mejor es sentarse todos los días, temprano en la mañana. Pero la disciplina y el proceso con cosas de cada quien.
Esencial son las lecturas. Pero para leer no sólo se necesita sólo un libro, se necesita también una mantita. Que ya es noviembre.
Es increíble que tus lecturas no te abandonan. Tienen mucha influencia en como ves el mundo. Aún si tienes que leer a toda velocidad para la escuela. Los libros te agregan y te engrandecen el mundo.
Aparte de todo lo que estoy leyendo activamente para la escuela me he comprado dos libros para mi, pero la verdad es que estos libros son para escribir. No serán indispensables, pero encuentro que vienen bien.
La Gramática Descomplicada, Álex Grijelmo

Tengo debilidad por el autor, y además necesito toda la ayuda en gramática que pueda encontrar. Además ya en la introducción aclara que ‘descomplicada’ no aparece en el Diccionario de la Real Academia, y a mi la cosa me va gustando. Se hace fácil enamorarse de la gramática con explicaciones así:
“Este libro no está pensado para memorizar la gramática sino a pensar en ella y con ella. El lenguaje es el pensamiento; y conocer la estructura de nuestro lenguaje equivale a conocer cómo se han estructurado nuestras razones. La gramática trocea , pues, lo que pensamos; y nos permite averiguar como explicaba el gramático Andrés Bello, lo que pasa en el alma de quien habla; y nos ayuda a ordenar la realidad. La gramática enseña a exponer las ideas, pero sobre todo enseña a generarlas.”
… este post continuará.
Se está haciendo demasiado largo
y tengo que dormir.
VN:F [1.9.7_1111]