inicio mail me! sindicaci;ón
Palabrerío | [DRAE] Abundancia de palabras vanas y ociosas./></div>


			
		<div id=

acercamiento a Zaratustra a.k.a. Zoroastro

modelo_audt_entrada.jpg

El ciclo de conciertos del Auditorio está inspirado en la mitología, y hoy le tocó el turno a Zaratustra. Lo que a mi me viene muy bien porque me permite acercarme a Nietzsche, quien inspiro a Straus en su “Así hablo Zaratustra” que se considera un resumén músical de la obra homónima. Blah, blah, blah. Tocaron 2001: Odisea Espacial, y escucharlo en vivo con tamaño de órgano sentada en las filas del coro fue una experiencia fuera de este mundo. Así que el acercamiento resultó divertidísimo.

modelo_auditorio2.jpg

Además, estrenaban una pieza sinfónica. Me pareció super divertido, así que me apunte al coloquio anterior al concierto y vi al compositor presentar su obra. La música sinfónica contemporánea es una palabra: extraña. Pero no deja de ser interesante. Desde donde estaba sentada podía estudiar al señor que tocaba la pandereta, que sonaba no como ninguna pandereta que yo haya escuchado en mi vida sino en una forma muy peculiar. Luego sacó uno de esos arcos que se usan para tocar el violín, y lo uso para tocar un platillo. Después por un rato estuvo dando golpes a unos cajoncitos de madera. Bueno los instrumentos extraños de percusión los hay siempre, pero la manera en que sonaba todo en esta obra es muy alejado de las melodías que llamamos música. Igual no pretende ser melodioso, son más bien ejerciciosi intelectuales, y es interesante. La orquesta no sonó como una orquesta. Estaba ahí un piano que no sonaba como piano, ni se tocaba como tal. También había un clavicordio. Peculiar
El compositor, Ramón Lazkano, tiene 35 años y vive en París. Me encantó enterarme que tampoco él se siente nada cercano a Zaratustra. Nombro su obra Ortzi isilak (Cielos Silenciosos) citando a Nietzsche: “En las horas más silenciosas el suelo me falló. Comenzaron todos los sueños.”

Dice el programa:

En un mundo bombardeado de sonidos y ruidos, en el que el concepto de música se vuelve ambiguo, Lazcano opta por una escucha “maximalista”, en el sentido de exigirle al oyente un acto de atención y voluntad. Una escucha que, al volverse una tarea activa y consciente, puede transformarse en una herramienta de autoconocimiento, en un mecanismo de comprensión de la realidad, en una forma de experiencia.

Y además, además tocaron la suite de ballet de Rameau, que sólo puedo decir que es deliciosa de escuchar, que esto de describir la música es bastante complicado.
modelo_audt_vista.jpg

josemaría said,

April 23, 2006 @ 6:00 am

Me encantó tu relato del señor que tocaba la pandereta… bien chistoso

RSS feed for comments on this post · TrackBack URI

Leave a Comment