Hoy almorcé brotes de soja con salchichas de ternera, ergo el título. Tenía muchas ganas de apuntarme al gimnasio cuando fui la semana pasada, pero como técnicamente no me pude apuntar, ya me estaba llenando la cabeza de excusas. Que si la tos, que si la gripe, que si la pereza. Gastar tanto en hacer ejercicio cuando uno bien podría ir a correr.
Menos mal que tengo al Castigador. El Castigador no perdona, ergo el nombre. Esta tarde sacó su látigo y no hubo forma de negarse. Y ya a las siete estaba ahí pedaleando. Además me enseño a usar unas máquinas para activar mi super-musculatura. Bueno, no creo, más bien para ponerme fuerte. Durita en las partes importantes, digamos.
De cena tuve ensalada de puerros con atún y brotes de soja. Pura creatividad culinaria. Y luego, helado de nata. Menos mal que hay amigos que ayudan a mantener la cordura y quemar las calorías.



