Pleno verano, pero todavía no sé que voy a hacer. No es que no me lo haya planteado. Es como las resoluciones de año nuevo que siempre estoy considerando y todavía no me las he apuntado.
Puede que lo que me empaña la vista sea el hecho de haber perdido las gafas. Las deje por el camino por descuido y ahora me cuesta leer. He estado llamando por ayuda, pienso que podría recuperarlos. Pero por ahora no me contestan las llamadas.
Si me desanimara tan fácil no podrían llamarme Señorita Optimismo, y eso no lo voy a permitir.
Cualquier nubosidad de pensamiento, culpo a la falta de anteojos.



