Voy a responder la pregunta de El Castigador:
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¿Por qué es usted tan buena amiga de los gays?
Y voy a hacerlo a la manera española:
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¿Eres tonto? o ¿qué?
Yo no es que sea amiga de los Gays, es que soy amiga de El Castigador. Que él sea gay, esas son cosas de él. La cosa es que cuando llegué a Madrid nos hicimos buenos amigos. Más que buenos amigos. Más que amigos: no. Pero más que buenos: ¡Seguro! Pero es un caso aislado, que no soy Mariliendre.
Sería como decir que alguien es amigo de las panameñas, de los zurdos o de gente que tiene pelos en las orejas. Una se hace amigo de la alguien y no se explica ni cómo ni porqué. Se hace amigo a ciegas y luego se da cuenta lo mucho que su amigo le friega la paciencia a una por sus intereses culturales o por su incapacidad de dejar de coquetear con los meseros en Chueca. Una se hace amigo de alguien y cuando se da cuenta ya es muy tarde.

Una se hace amigo de alguien y no se da cuenta cuando se le contagia su fobia a las etiquetas de las ropa. Pero esta bien, porque también uno aprende los mejores sitios para ir a tomar café (aunque sean subterraneos), uno tiene a alguien a lado que puede señarle cuando es inútil hacerle ojitos al camarero y uno tiene serias conversaciones sobre si los hombres que visitan las saunas, ¿llevarán chanclas? (Una se ha reído durante esa conversación como pocas veces en la vida).
También, es importante resaltar, que le queda a uno un amigo en Madrid con una cama en salón donde uno puede quedarse cuando va a visitar. Es importante porque Madrid hace falta, Madrid que es LA CAPITAL GAY DE EUROPA y ¿qué otro amigo me iba a encontrar yo allí?????
Ayuda a Palabrerío: Necesitamos más preguntas para llegar a fin de mes.



