Mi mamá me regalo este aparato chino de bambú para cocinar al vapor. Yo quería uno y ella nunca lo usaba. Así que ayer lo traje a casa y lo usé para poner una ramas de eucalipto al vapor que aromatizaron todo el apartamento y creo que hasta me aliviaron la tos.

Hoy la usé para cocer zapallos y zanahorias que luego molí para preparar una sopa. Estoy en la quinta semana de mi entrenamiento y por primera vez hoy corrí 20 minutos seguidos. Estoy exhausta. Quiero enfocarme en comer cosas que me den energía. Sé que hay gente a la que no le mata la sopa de calabaza, pero a mi me fascina.
Espero mantenerme mentalizada para comer saludablemente no como esta tarde que estuve atacando un enorme pedazo de queso y acabe con un esquimo-pie. Creo que los bellos colores de los antioxidantes me van a ayudar.
(El romero, tomillo y orégano de la foto son de mi huerto. Para preparar la sopa licuo todo esto con caldo de ajo, pimienta y un poquito de aceite de oliva)



