“Allí vive el placer cuando se ha ido el sentido.”
Finalmente terminé de leer “Seven Types of Ambiguity” [Ambigüedad, Planeta] de Elliot Perlman. No deja ni un solo hilo sin atar y todos los hilos están muy bien tendidos. La novela habla de la ambigüedad de las relaciones humanas haciendo el paralelo al estudio publicado por William Empson, poeta y crítico inglés, del mismo título acerca de la poesía. El texto de 1930 habla de los significados y efectos de la poesía. Y así como la potencia del lenguaje poético está en los multiples significados, también las relaciones estan enriquecidas por la complejidad de lo que puede significar alguien para otro; por las sombras y brillos que deja una persona al pasar por la vida de otra.
Con siete narradores se le da vuelta al echo de que un profesor desempleado se obsesione con su ex-novia de la universidad a tal grado de absurdidad que rapte a su hijo para de algún modo volver a su vida. Cada narrador es a su vez testigo, victima y cómplice del crimen, de la obsesión, de la confesión y de la embriaguez.
Es signficante la maestría de Perlman al registrar la voz de cada narrador, al contar la historia del punto de vista de cada uno; crear personajes complejos y motivados. Estos personajes forman el tejido orgánico de la novela y vibran al contraste que les da la prosa salpicada de poesía a sus ideas y desvaríos.
La novela tiene un tejido tenso. Va halando la curiosidad de qué pasa después, a la vez de cómo puede explicarse un comportamiento aparentemente absurdo. Un incidente desenlaza un desmoronamiento tal como cuando se jala un hilo suelto y se resiente todo el tejido.
Vale la pena leerla, aunque me tomo un montón de tiempo. No es que la novela sea difícil de leer, es deliciosa. Pero en todo es bastante densa así que mejor es dedicarle el tiempo que se merece. Aunque yo soy una lectora particularmente lenta.
VN:F [1.9.7_1111]