De la gorda relación entre narrador y autor
El narrador es un personaje que cuenta la historia sea parte de ella o no,aunque sea el autor quien realmente está diciendo algo que puede ir más allá de lo que se cuenta. Creo que es por eso que se confunde mucho al personaje narrador con el propio autor, sobre todo cuando un texto está en primera persona.
Eso no tiene nada de malo porque los personajes tienen mucho del autor, porque es él quién los ha creado. Pero lo que tiene ese personaje de su autor tiene más que ver con sus ideas y cómo interpreta el mundo y no tiene ninguna relación con la persona que es el autor. Por otro lado, escribir en primera persona me parece que es más justo para el personaje. Es darle su propia voz y ver las cosas a través de sus ojos.
Me gusta escribir sobre mujeres neuróticas, con sobrepeso, acomplejadas y qué no encajan en su realidad pero eso no quiere decir que sean mis complejos y mis desencajonamientos. Reconozco algunas de mis neurosis y hay muchas que trato de ignorar como también mis libritas de sobrepeso pero los personajes que escojo para contar una historia tienen más que ver con lo que quiero decir de con lo que soy. Aunque todo salga de mi.
Por eso ha sido un enorme cumplido que alguien me dijera de un texto en primera persona que no conocía ‘esa voz mía,’ quisiera pensar que esa voz no es ‘mía’ aunque sea yo quien la ha dibujado y aunque tenga muchas cosas mías, es la voz del personaje narrador.
Pero por eso también me dolió cuando alguien me dijo “tú eres ella” de un personaje con 20 libras de sobrepeso. ¡Me dijo gorda! No es que no lo sea, es solo que hay diferencias.
El lector no debe intentar ver al autor reflejado en el texto porque carece de valor lo mismo que si el autor solo pretende dibujarse en sus textos y además saca de la ficción que es lo que realmente vale. Salirse del cuento por querer ver los rollitos de grasa doblados en la cintura del autor no creo que valga la pena.
