ejercitando la poesía
El ejercicio de mi taller de poesía era tomar una foto para hacer cuatro versos largos y encontrar la manera de salir uno en la foto. A mi todo esto de los ejercicios me encanta ¿será por qué suena a juego? En fin, que encontré una foto de Penélope en la portada de “el país semanal” que me encantó y use esa.
Después de haber leído el profesor simplemente me pregunto si había leído a Carver. A mi esto me pareció el cumplido más grande en la vida, así que rápidamente le dije que si, mucho. Y él: Si, pero ¿la poesía?
Yo no tenía idea que Raymond Carver escribió poesía, así que al día siguiente me desperte y fui a la librería. No tenían la editorial que él había recomendado: Visor. Sino tenían la obra completa de poesía de Bartelby Poesía. Lo buenísimo es que el libro tiene la versión original en inglés de cada poema.
En la introducción Tess Gallagher, poeta que fue también su mujer dice: «Carver no escribe poesía de manera circunstancial entre relato y relato, más bien al revés: la poesía es para él un cauce espiritual del que se desvía para escribir sus relatos.»
Estoy realmente encantada de haber encontrado su poesía. Ha sido una sorpresa maravillosa. Aunque ya he tenido diferencias de opinión con las traducciones. Pero una edición que no incluye la versión original, ni siquiera me permitiría eso.
Después del salto va mi ejercicio. Aunque la foto no la encontré en internet.
Blanco y negro, como si quisiera despintarse. Es Audry Hepburn, pero desesperada.
Con la línea negra, la sombra, el corrector, el anti-ojeras. Y en los dientes, la rabia. Como si quisiera despintarse o desnudarse.
A veces miro a las Mujeres Desesperadas con envidia. Penélope y yo tenemos exactamente la misma edad; menos de treinta y cinco.
Después debe sentirse la verde vejez desdentada. No existen las cremas para arreglar goteras, ni para las miradas desnudas y serenas.