Sobre todo si en la mañana has dejado el café caliente en la taza para llevar olvidado en la cocina.
Siendo está tarde la única sin el entrenamiento cuasi-olímpico al que le he dedicado ya tres meses y aprovecharla fue ir a ver una conferencia maravillosa sobre reforestación con especies nativas. Me pregunto como la mayor alegría del día puede venir de la agricultura, pero me lo pregunto en el super-mercado porque ya en la refri no queda absolutamente nada. Y cuando llego a casa da mucha pereza lavar la taza de café frío olvidado sin tomar y no puedo creer que ya sea tarde aunque me pase todos los días.



