Allegro con spirito
Estoy fascinada con Leonard Bernstein. Todo empezó con esta conferencia de TED por Itay Talgam que habla del arte de dirigir una orquesta para dar luces sobre el liderazgo.
Después tuve la suerte de conseguir la serie de conciertos para jóvenes que Leonard Bernstein grabo para la televisión en los años cuarenta. En cada episodio hay una pregunta ¿Cuál es el significado de la música? ¿Qué es hace que la música sea sinfónica? ¿Qué es orquestación? ¿Qué es una melodía?
Con un piano y una orquesta detrás explica y da luces sobre sus ideas con detalles de la época (ejemplos de canciones de los Beatles y Elvis Presley) y con absoluta pasión.
Una de las anécdotas que más me han impresionado fue una señora que era parte de una orquesta que Lenny venía a dirigir. Iban a tocar la novena sinfonía de Beethoven y ella, siendo una pieza tan popular, se preguntaba cuántas muchísimas veces la habría dirigido. Pero cuando él llegó les dijo con mucha emoción que justo anoche se había dado cuenta que nunca había comprendido realmente lo que Beethoven estaba tratando de decir y que ahora tenía una idea.
Creo que ese era un tema que a LB le interesaba mucho: el sentido y lo que quiere decir una pieza musical. Igual que en la literatura es distinto lo que se cuenta a lo que se dice. Lo que viene a decir es el sentido más profundo, va más allá de las palabras usadas. Lo que se ha contado se a escogido para mostrar algo. En música, para decir algo se usa otro lenguaje, no son las palabras las que hablan.
Al retirarse como director de la Filarmónica de Nueva York a sus setenta y tantos, dijo que estaba plantándose que debía hacer con los años que le quedaban por vivir. Se preguntaba si debía seguir dirigiendo o dedicarse a componer. Lo que decidió que era más importante fue dedicarse a la educación. Porque el arte de conducir a una orquesta es una de esas cosas que no se aprenden de un libro, se aprenden directamente de un maestro.
Lo maravilloso es que Leonard Bernstein fue el maestro de Itay Talgam.
