Apreciar lo hecho a mano
Las cosas hechas a mano tienen un valor especial que probablemente viene directamente del acto meditativo de la creación. Las producciones en masa por el contrario son un poco desalmadas. Las fábricas de dónde vienen tantas cosas bellas, baratas o no, no tienen el ojo del artista sobre el hilo. Excepto, por ejemplo, en Hermes que tiene una política del más alto aprecio del artesano pero que tampoco podría decirse que produce en masa. No digo que esas cosas no sean geniales también, p.e. Ikea, Nike y hasta Zara. Pero son distintas.
La hechura a mano tiene el carácter de la no perfección zen que se acerca a lo que nos hace humanos. Esta también el amor por el oficio. La dedicación. El goce. Las cosas que se hacen con las manos quedan impregnadas de cierta alegría.
Estoy dedicando mucho de mi tiempo a coser y a hacer cosas con las manos. Siento que enriquece mi vida, me ayuda a pensar y hasta a entender un poco el mundo. Es difícil de explicar, pero encuentro que muchos comparten ese sentimiento.
Hay toda una tendencia global hacia las cosas hechas a mano y hacia hacer cosas en este momento tan digital. Creo que es que todos lo necesitamos. Ese trabajo y de esa textura.
Estoy buscando oportunidades para vender las cosas que hago. Para así poder dedicar más tiempo y comprar materiales. Me han advertido que la labor manual no está del todo bien valorada. Así que todavía no sé si valga la pena vender. Me gustaría porque es una manera de compartir mis creaciones con gente que de alguna manera las valora.
Por otro lado, me encanta regalar las cosas que hago. Por suerte mis amistades las valoran o por lo menos eso me dicen a mi. Creo que es verdad, porque muchas las usan y luego tienen cuentos y de todo. Lo que me da mucha alegría. Esta navidad estoy tratando de hacer mis regalos. Voy lentamente pero avanzando. Solo la idea de que vayan a gustar me llena de alegría.

January 4th, 2010 at 7:43 am
Hola hola por aquì… Feliz año…
Por dònde andas? un besote amiga