Capitalizar lo social
He estado leyendo sobre el capital social. Esa inversión intangible que hacemos al ayudar a alguien, que hace muy factible que de nos devuelvan el favor.
Ese tema me hace pensar en la propuesta tan de moda de el mercadeo social. Lo que propone es ayudar a las marcas tradicionales a participar en las redes sociales y promover su valor y sus productos a través de estas herramientas. La mayoría de los ‘expertos’1 en este tema son auto-proclamados. La facilidad de estas herramientas —que es lo que las ha llevado a la ubicuidad— hace que cualquiera se lance a ofrecer estos servicios. Pero las voces de estos expertos y su participación en la gran conversación muchas veces suena un poco falsa. Lo cual elimina instantáneamente su propuesta de valor.
Lo primero para ganar autoridad en una comunidad es ganar la confianza. Para lograrlo lo que se dice debe por lo mínimo sonar auténtico. Aunque la autenticidad sea difícil de medir, tenemos los oídos muy afinados para reconocerla (y la reconocemos por los oídos aunque sea leída, pues tanto el sonido como la voz aquí son simbólicos). Estamos todos muy hartos de los mensajes publicitarios tan vacíos y las voces corporativas tan políticamente correctas que no dicen nada.
Aunque parezca contradictorio, cuesta trabajo encontrar la propia voz. Sobre todo en los medios escritos. Esto le ocurre hasta a quienes se dedican al oficio de escribir. A un escritor le puede tomar años encontrar su propia voz, siempre me viene a la mente un novelista que decía que le gustaría borrar todo lo que había escrito antes de los cuarenta.
Además en medios como Twitter donde el contacto es inmediato, es importante la espontaneidad. La mejor forma es ser auténticamente espontáneo y no editar hasta matar. Incluso los errores le dan cierta personalidad a los mensajes y estos ocurren todo el tiempo en las conversaciones cara a cara sin que nadie se ofenda ni pierda el respeto por las ideas expuestas.
Es importante no tener miedo de equivocarse. Ser transparente. Nadie espera que un experto en algo sea experto en todo ni que sea perfecto. Muchas veces por cuidar demasiado lo que proyectamos nos quedamos sin decir nada. Y no puede serse un experto sin participar.
Hay ciertos tipos de mensaje que impulsan la participación:
- Hacer preguntas. Es obvio pero darle la oportunidad a alguien de posicionarse como experto y ayudarte (enriqueciendo su propio capital social) mueve a la gente a participar. Además que va enfilado al principio tradicional de que para ser buen conversador lo principal es saber escuchar.
- Burlarse de uno mismo. Hacer reír, sobre todo sin burlarse de otros agrega valor simplemente porque hace reír. Muchas veces hay que compartir algo que nos da un poco de vergüenza, porque lo obvio no agrega nada. Pero se crea intimidad porque aunque parezca imposible nos encontramos con que otros se sienten igual o por lo menos nos comprenden.
- Compartir buenas fuentes. Enlazar un sitio interesante o RT a alguien que constantemente comparte buenas ideas también es útil para quien nos lee.
- Hablar sobre intereses comunes. Con nuestros contactos más cercanos estamos unidos por un montón de intereses. Con nuestros amigos atletas, compañeros de trabajo, colegas usualmente en algún punto de la conversación tocamos en entrenamientos/otros compañeros/nuevas herramientas. Esos temas serán siempre relevantes para estos grupos.
- Compartir intereses inusuales. A veces caemos en leer apasionadamente sobre temas a los que llegamos no por amigos/compañeros/colegas sino por nuestra curiosidad particular como por ejemplo fenómenos astrológicos, color local o la agricultura urbana. Sería un poco de mal gusto tratar de incluir nuestros intereses esotéricos con la familia o los compañeros de escuela, pero dentro de una red un poco más grande (como facebook donde salen amigos que no pueden encontrarse en otra parte), y sin imponerlos puede sorprender la respuesta que tengan.
Listo, ya con eso eres experto en mercadeo social, pero por favor no vayas a escribir largo y aburridísimo sobre el tema. Si esto te pareció un poco así, gritame en los comentarios sino seguro que tendrás algo buenísimo que agregar que yo no sé.
- no digo que todos sean expertos entre comillas, pero hay varios. [↩]

January 7th, 2010 at 11:55 am
Me gustó el punto, aunque es muy específico para Twitter.
Todos los canales digitales tienen sus particularidades. Una cuenta de Twitter corporativa, una personal, una facebook page, un canal de YouTube, un blog corporativo integrado al sitio de la organización… cada uno de estos canales tiene particularidades y formas que han sido impuestas por los mismos usuarios.
Pero el reto es romper el molde y destacarse.
Además, siempre salen nuevos canales, como formspring.me que está haciendo mucho ruido, pero además de innovar, es importante saber dónde conviene meterte y dónde no.
La reputación online es muy fácil de arruinar y lleva tiempo construirla.
Saludos!
January 7th, 2010 at 12:11 pm
Bueno, no creo que pueda escribirse demasiado largo en twitter (!)
jeje
January 8th, 2010 at 1:02 pm
Estoy de acuerdo, siempre he pensado y comprobado que al ayudar a alguien, desinteresadamante te trae algo por consecuencia bueno.
Ya sea una satisfaccion personal, moral, y lo mejor es que muchas veces no te falta quien te ayude, regresando favores.
La media social, esta desarrollandose de muchas formas, y los innovadores siguen saliendo por todos lados.
Mi punto es que hay gente para todo, y la social media tiene mucho trabajo en acoplarce a cada uno de los muchos nichos en la sociedad.
Saludos