La flor de la niñez
Mi recuerdo de Kinder es que llegaba a jugar con la masilla. Exactamente a hacer un montón de culebritas de masilla. Hacer culebritas es genial porque amasarlas se siente rico y luego quedan con toda la personalidad de un ser reptil. Pero los recuerdos son engañosos y a saber si eso era todos los días o fue un día específico.
Específicamente hoy al llegar a mi escritorio, me puse a hacer flores de masilla.
Me gusta como se ven. Tienen la personalidad de una calas o algo así. Hice todo un ramo.
Y después de hacerle fotos, las deshice como una mandala de arena. Una genial manera de empezar el día. De esas cosas que solo se aprenden en Kinder.
No puedo creer que es miércoles y menos aún que hayan ya pasado 30 años de que estaba en kinder.



July 16th, 2010 at 3:27 am
hacer y deshacer elimina ansias y anade creatividad! muy bonito el post de hoy. nosotros todos bien sus padres gastando plata en taxis innecesarios! Y ADEMAS dormidos hasta las diez de la manana! Si no se alelan esta noche AIDA en las termas de caracalla! besito.
August 13th, 2010 at 12:17 am
sabes que es lo que mas recuerdo con tu escrito????
el olor!!!!!
ajjajajaa
es muuuy bueno, me encantaba, como quisiera regresar a ese entonces.
me hizo muy bien leerte hoy, y mas en esta etapa de mi vida que esta llena de recuerdos!!!
GRACIAS!!!!!
me encantan las fotos