Image Image Image Image Image
Scroll to Top

To Top

Deutsch!

23

Jul
2014

No Comments

In Deutsch!

By AnaMaria

Nadie se quiere perder la final del mundo.

On 23, Jul 2014 | No Comments | In Deutsch! | By AnaMaria

2014-07-12_21.30.06

Qui­zás hace per­fecto sen­tido que viviendo en Ale­ma­nia me haya tocado ver la final del fút­bol en París en un res­tau­rante Hindú. Creo que para alguien que me conoce le hace sen­tido. Así que está­ba­mos en París, mi novio, yo y mi mamá, mi papá y mi tía.

Por­que cual­quier novio te lleva a París pero no todos con tu mamá, tu papá y tu tía. Romantique!

Pero resulta que el par­tido se fue a tiempo extra y ya mi mamá, mi papá y mi tía esta­ban can­sa­dos de estar en el res­tau­rante, pero fácil, los fui a dejar a su hotel y mi ale­mán se fue cami­nando a donde noso­tros nos está­ba­mos que­dando. El carro tenía GPS, era cerca y el camino ya lo había hecho varias veces. Pro­ba­ble­mente regre­saba sin per­derme nada.

Ni valía la pena tra­tar de poner el par­tido en el radio por­que ni iba a enten­der. Así que deje a mi mamá, mi papá y mi tía y puse en el GPS una direc­ción que no era la de regre­sar sino otra de un estu­dio de yoga al que inten­ta­mos ir más tem­prano. Ni me di cuenta que el camino tomaba más tiempo por­que puse el radio y de pri­me­ras me ale­gré tanto por cómo había mejo­rado mi fran­cés que enten­día todi­tito y solo des­pués de un rato me di cuenta que esta­ban narrando en por­tu­gués brasileiro.

Nin­guém quer perder

Nin­guém quer perder

Y yo entre que no encon­traba la calle y me metía por calles cada vez más peque­ñas hasta que me di cuenta que estaba haciendo círcu­los en una sola cua­dra. Estuve apunto de esta­cio­narme y cami­nar. Pero le pre­gunté a un par de gente, por el par­que, el res­tau­rante hindú y no, nada, que no hay nin­gún par­que por allí. Y mire bien, y si que claro que nunca había estado allí en mi vida.El GPS me perdió.

Y así, con los por­tu­gue­ses deses­pe­rando cada vez que Messi pateaba. Con el cora­zón apre­tado por­que se aca­baba el pri­mer tiempo extra­or­di­na­rio y yo estaba per­dida y lo último que que­ría eran pena­les. Y final­mente, el gol. Y yo giro la esquina y el cielo lleno de fue­gos arti­fi­cia­les. Eran por la vís­pera del 14 de julio, pero a veces es que pare­ciera que el uni­verso me tiene consentida.

Solo un susto más con Messi pero avi­sa­ron que pito el árbi­tro y yo direc­ta­mente a lla­mar a mi novio, que podía haber estado asus­tada pero no tanto como para inte­rrum­pirle ver a su equipo en la final. Pero como el GPS, el móvil tam­bién lo que hizo fue enrre­dar y no fue hasta un rato des­pués que habla­mos y el intentó dele­trear el nom­bre de la calle para buscarlo:

Él: Bgoe Yo: ¿Be? Él: No, dggeo. Yo: ¿De? Él: Nein!

Pero de alguna manera entre enredo tec­no­ló­gi­cos, geo­grá­fi­cos y de idioma, nos vol­vi­mos a encon­trar. Nadie se quiere per­der pero que ale­gría vol­verse a encon­trar y que ale­gría que mi casa sea Welt­meis­ter. Roman­ti­que. Proud. Gol.

Submit a Comment