Es un buen momento para planear lo que queremos realizar el próximo año. Lo de las resoluciones que no sobreviven a enero, no es la manera. Debemos pensar en lo que es realmente importante para nosotros y estar dispuestos a trabajar en ello. Aunque sea algo pequeño. Incorporar un hábito nos empuja en la dirección a lo que queremos lograr y un año se logran pasos gigantes.
Estoy muy contenta con los resultados de mi plan del 2010 y he estado pensando mucho en esto y conversandolo con mis amigos, así que voy a apuntar aquí puntos importantes para pensar en esto. Claro que puede sonar terriblemente complicado, pero lo que hacemos en el año (lo que hacemos cada día) determina quienes somos.
Nuestra vida es lo suficientemente importante para que tomemos el tiempo de organizar las ideas.
1. Para decidir en qué nos vamos en enfocar es importante tener en mente cómo nos queremos sentir. Si quieres más tranquilidad en tu vida, llenarte de proyectos extra-curriculares no va a ayudarte
2. Deja a un lado las excusas. Decir “me encantaría, pero no tengo tiempo” es lo mismo que decir “no me interesa suficiente.” Tienes la misma cantidad de horas en el día que tenía Picaso. Si sientes que no tienes control sobre tus propias horas, es importante pensar en esto antes que nada. Porque si tú no eres quién pone las prioridades en tu vida, mejor es averiguar quién lo hace.
3. Evalúa hasta dónde has llegado. En el 2010 qué cosas consideras avances y qué cosas salieron mal. Cuáles son los temas que te han traído más satisfacción y que te hacen sentir mejor. ¿Cuál ha sido tu logro más importante? Los momentos clave que ha definido este año a nivel personal, profesional y espiritual.
4. Hay que anotar y esta parte es muy importante. Yo uso un cuadro de Excel, porque soy un nerd, pero funciona muy bien para dar seguimiento. No es nada complicado, así que un cuaderno funcionaría igual de bien. Pero una herramienta como google docs es lo mejor, porque no solo está organizado sino que también lo puedes acceder desde cualquier sitio. Al momento de anotar un tema, es mejor usar una voz certera y positiva. Usar verbos, acciones concretas, imágenes que nos dejen ver lo que queremos lograr.
5. Primero debemos mirar todo en un conjunto. ¿cuál es el gran propósito para el 2011? Con que intensión arrancamos. Ese mismo propósito debe ser el norte para cada una de nuestras iniciativas. Vale la pena pensarlo ahora, pero volver a evaluarlo cuando terminamos de ver todos los detalles.
6. Para crear metas concretas es necesario ser específico. El primer paso es determinar cuales son las áreas en los que queremos trabajar. Por ejemplo: la familia, los amigos, lo profesional, los negocios, la espiritualidad, la salud, la educación, las finanzas, los viajes, la caridad o el servicio comunitario.
7. Dentro de cada una de estas áreas hay temas más específicos, cosas que queremos lograr qué más tarde pueden ser aún más detallas en acciones. Por ejemplo, un tema puede ser el orden (y yo archivaría orden dentro de la categoría salud, porque los efectos una casa ordenada y un escritorio despejado son profundos).
8. Ahora hay que decidir cuales van a ser las acciones específicas de todos los días. Por ejemplo, si vas a poner como meta “Correr un maratón” debes comprometer las acciones que día a día te llevaran hacia allá, como “Correr 4 veces por semana.” Si volvemos a “Soy más ordenada” podría ser “Cada viernes archivaré lo que tenga sobre el escritorio.”
9. También hay metas que no tienen acciones directas. Como por ejemplo, las metas de los viajes. Algunos si que las tienen, porque incluyen movidas profesionales como lograr que aprueben las vacaciones o conseguir un proyecto que pueda trabajarse a distancia. Para las que no, igual vale la pena tenerlas apuntadas, en el transcurso del año cuando volvamos a mirarlas algo se nos ocurrirá.
10. Lo más importante para plantear metas en 2011: volver a mirar la lista cada dos o tres meses. Puedes poner una columna de avances para actualizar cada tema. Dar crédito a lo que se ha logrado. Es difícil mantener hábitos, pero después que sabes que puedes hacerlo por 3 meses seguidos debe ser más fácil si te toca volver a intentarlo.
11. Vale la pena hacer una lista de “Hitos” con los momentos importantes de este año según nos toca vivirlos. Así, la próxima vez que estemos revisando nuestra vida en una depresión, pensando que no hemos logrado nada ni hecho nada de minúscula importancia, podemos mirar allí y ganar un poco de perspectiva.
Tener metas claras hacen que nos demos más cuenta de qué estamos haciendo. Por eso que cuando las tenemos identificadas claramente, hacemos más por empujarlas y se hacen realidad.
¡Suerte en 2011!
Me cuentas cómo te va.
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