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de-escribir

Notas sobre leer entre letras anotadas

On 10, Sep 2013 | No Comments | In creatividad e inspiración, de-escribir | By AnaMaria

A mi Nel­son Man­dela me fas­cina. Me enor­gu­llece vivir en el mismo pla­neta que él, solo así lo puedo poner.

Que­ría leer algo, por­que no he leído ni remo­ta­mente sufi­ciente ni lo conozco sufi­ciente y sé que podría estar aún más orgullosa.

Escogí Con­ver­sa­tions with myself en vez de su bio­gra­fía Long walk to free­dom (me gus­ta­ría leerlo tam­bién). Me encanta este, son reta­zos de car­tas, con­ver­sa­cio­nes, discursos.

A la vez un poco des­en­ca­jado qui­zás pero mara­vi­lloso, íntimo y coti­diano. Hay una carta q le escribe a una de sus hijas desde pri­sión y fue cen­su­rada, no me queda claro ni por qué: el va rela­tando sobre un gim­na­sio donde entre­nan boxeo o algo así y la gente de ese lugar. Quien sabe no entendí algún tras­fondo o qui­zás eso mues­tra el poco sen­tido de que exista una censura.

En fin, acabo de empe­zar pero estoy real­mente encan­tada. Y lo que más me ha gus­tado es una carta que pare­ciera algo super sen­ci­llo. Ni la voy a bus­car sino que se las voy a con­tar como me la acuerdo y como yo la entendí:

Es una carta a la uni­ver­si­dad donde pide reti­rar una mate­ria, Latin 101. El motivo es que ya esa mate­ria la dio dos veces. En dos oca­sio­nes dis­tin­tas sepa­ra­das por un mon­tón de años, diga­mos que en 1935 y otra vez en 1956. Y luego pone en la carta que ahora tiene 69 años (¡!).

Quién sabe pue­den pen­sar que sus­ten­ta­ría de otra forma, pero lo que dice es que ya se le ha olvi­dado todo lo que dio antes. Pero que el no piensa ejer­cer de abo­gado por­que, bueno, por­que esta cum­pliendo una con­dena de vida en pri­sión. Y que pre­fe­ri­ría cam­biar Latin 101 por Afri­can History.

Así, como un caba­llero.
¿y ahora como que­jarme de algo en tono arro­gante — de qué en esta vida?
Que tipo maravilloso.

— una pequeña nota adi­cio­nal:
Me gus­ta­ría luego pre­sen­tar­les mi teo­ría del para­lelo Tarahumara-Mandela que llamo: Born To Run The Long Walk To Free­dom aun­que difi­culto que logre hacerlo y me temo que es el tipo de chiste que solo podría pare­cerme gra­cioso a mi misma con lo cual tam­poco vale la pena.

23

Aug
2013

3 Comments

In de-escribir
Leer para creer

By AnaMaria

“Milagros de fe” en la Feria del Libro"> Milagros de fe” en la Feria del Libro

On 23, Aug 2013 | 3 Comments | In de-escribir, Leer para creer | By AnaMaria

Ano­che me tocó pre­sen­tar la obra de Mónica Guar­dia que ganó este año el Pre­mio Ricardo Miró para Tea­tro. No estoy del todo segura que dije ano­che, pero esto es más o menos la idea y que­ría com­par­tirlo aquí.

 

2013-08-22 19.26.16

En la feria del libro, con la autora, des­pués de un par de vinos celebratorios.

Mónica es mi prima,
la quiero muchí­simo
y hay una alta pro­ba­bi­li­dad de que sea prima de uste­des tam­bién;
por­que esa es la fami­lia que somos,
ese es el pue­blo que somos.

Mónica como autor es muy valiente
y me invitó a estar muy cerca de su pro­ceso crea­tivo.
Eso del pro­ceso crea­tivo suena muy bonito pero la ver­dad es que es bas­tante san­griento y de mucho des­tripe.
La ins­pi­ra­ción no hace mila­gros y al autor le toca tra­ba­jar mucho.
Se atre­vió a com­par­tirlo y me tuvo como pri­mera lec­tora,
ayu­dán­dola a diri­gir el des­tripe san­griento hacia obra lite­ra­ria.

Mónica tiene una pro­funda con­cien­cia social es capaz de pillar esos deta­lles que hacen que nues­tra socie­dad sea lo que es y atra­par­los para poner­los frente a nues­tros ojos y hacer­nos un espejo de nues­tra reali­dad, de lo que somos y de todas esas cosas que no lle­ga­mos a entender.

Pero no por­que la anéc­dota en que se basa la obra sea un hecho real (que increí­ble­mente lo es) se vuelve un espejo para mos­trar­nos quie­nes somos. Es el ojo de autor que revuelve en nues­tras tri­pas hasta pes­car los ele­men­tos clave, esos que nos lle­van a una ver­dad más pro­funda. Y nos expli­can, nos mues­tran aque­llas cosas que la ver­dad solo se entien­den en la ficción.

Es genial que se reco­nozca aquí el esfuerzo de nues­tros auto­res. Sé que Mónica ya esta tra­ba­jando en varios otros pro­yec­tos. Uno es una mirada crí­tica sobre el arte de los Dia­blo Rojos y otro sobre el inci­dente del 9 de enero.

Esta obra — “Mila­gros de fe”— esta llena de deta­lles que la hacen autén­ti­ca­mente nues­tra. Empe­zando por la apa­sio­nada ado­ra­ción de una ima­gen tallada de Cristo. Todas las rela­cio­nes son refle­jos de noso­tros mis­mos, aquí vemos la rela­ción de un grupo de per­so­na­jes con esa ima­gen. Y se nota mucho que las rela­cio­nes son uni­la­te­ra­les cuando una de las par­tes es de madera y esa ima­gen se va enca­jando y refle­jando la reali­dad de cada cuál.

Está por ejem­plo la vecina, que si la igle­sia es la casa del señor esta es la señora de la casa. Ella es teso­rera, admi­nis­tra­dora y super­vi­sora de todo lo que ocu­rre. Pero nunca se apro­ve­cha de su rol, todo lo que hace es en ser­vi­cio del santo al que atiende. Vende velas fuera de la igle­sia diciendo: “sin vela no hay mila­gro”. Y el santo no es que le pague muy bien, ella la pasa mal y se molesta mucho cuando apa­rece alguna chica joven a agra­de­cerle algo al santo.

Luego esta la líder de los comer­cian­tes. Ellos depen­den direc­ta­mente del santo para su eco­no­mía, es real­mente un socio y un impor­tante aliado. Es la fiesta del santo en que se hace el nego­cio parra todo el año. La señora se esmera y hasta manda la peluca del santo a hacer blo­wer.

Luego esta el cura, por supuesto, el párroco de aque­lla igle­sia. Que choca direc­ta­mente con esta ado­ra­ción del santo que no le parece cris­tiana. Entra en con­flicto con el dogma que pre­dica y todo aque­llo que él repre­senta y debe velar y edu­car. Aquí el Cristo (la ima­gen) viene a ser un rival directo.

Tan­tos for­mas tiene la fe y se mul­ti­pli­can con la deses­pe­ra­ción. Qui­zás solo nos reco­noz­ca­mos en nues­tros her­ma­nos, en nues­tro pue­blo a tra­vés de mucha peri­pe­cia. Al final, este es el pue­blo que somos.

La obra de tea­tro no ter­mina aquí y a Mónica le toca ser más valiente. Dejar al pro­ceso salir de sus manos y pasar por muchos más: un direc­tor con su lec­tura per­so­nal, luces, esce­na­rio y un grupo de auto­res que encar­na­ran a estas gen­tes. Por­que es solo sobre el esce­na­rio que el texto se con­vierte en una obra de tea­tro frente a nues­tros ojos, viva. Qui­zás esta obra se con­vierta en un musi­cal. Es una gran opor­tu­ni­dad que le da el apoyo de este reco­no­ci­miento y este pre­mio. Muchas gracias.

¡Feli­ci­da­des Mónica!

 

 

 

 

14

Jul
2013

No Comments

In de-escribir

By AnaMaria

Elephant Blessings

On 14, Jul 2013 | No Comments | In de-escribir | By AnaMaria

He con­tri­buído ulti­ma­mente con Elep­hant Jour­nal un sitio que publica artícu­los sobre el estilo de vida ilu­mi­nado (en ingles).

editorial-1356

Aquí van los enlaces:

Go: The Cir­cus will Make Sense. “It’s about con­nec­ting with your per­so­nal silence — kno­wing is a happy cos­mic silence. You can do it with pra­na­yama, with hill repeats or in any other way. And you don’t have to be a flying pret­zel cir­cus yogi. There’s no need to speed up and qua­lify for the Bos­ton marat­hon. It’s right here, right now. We can easily go beyond our bodies, beyond our­sel­ves, but we usua­lly need a little bit of a kick.”

Mind and Moun­tain. “Moun­tains are not obs­ta­cles, they are meant to be explo­red. They offer so much: cool water­fa­lls, hard climbs, sandy peb­bles. Gene­rously giving us remin­ders of blis­ters on your feet or scrat­ches on our hands. We take the les­sons and enjoy them more.”

Keys to enligh­ten­ment. “We shouldn’t use our spi­ri­tual prac­tice to escape the daily des­pe­ra­tion, to ignore the storms of self ques­tio­ning and loud doubts. By accep­ting and lis­te­ning we can go all the way down through our muddy ideas until we find firm ground. When we ack­no­wledge them, they stop making noise.”

Death by Power Yoga. “Isn’t yoga prac­tice sup­po­sed to build com­pas­sion and higher unders­tan­ding in order to live fully and die happy?”

 

20

Aug
2012

No Comments

In de-escribir

By AnaMaria

en mi piel, en mis pies

On 20, Aug 2012 | No Comments | In de-escribir | By AnaMaria

Estoy muy en mis pies. Muy en mi piel. Estoy muy aquí, tanto que ya no estoy. Que me voy.

Y no escribo, no dejó tinta como un cala­mar. Paso cal­mada, callada, pen­sando en otra cosa. Es rarísimo.

Camino por espi­ra­les men­ta­les entre guerreros.

Y entreno para un mara­tón, estoy segura que puedo hacerlo. No rápido. Es cues­tión de salir y andar hasta lle­gar. Si viera que no puedo lle­gar, pues nada, no llego y lo vuelvo a inten­tar. Estoy segura que puedo vol­verlo a intentar.

Lo que no sé es qué estoy haciendo con mi vida ni dónde voy. Suena tuit tuit todo. Todo suena a despertador.

El des­per­ta­dor suena y toda­vía esta oscuro. Estoy des­pierta, pero no veo nada. No sé dónde voy, pero estoy aquí en mi piel.

Estoy aquí, ahora y ya es mañana. La mañana aquí en mis pies.

 

A través

On 02, Nov 2011 | One Comment | In CorriYogi, creatividad e inspiración, de-escribir | By AnaMaria

Para mi yoga es una manera de lle­gar a la mente a tra­vés del cuerpo. De cal­marla, callarla y otras veces ins­pi­rar y lle­narla. Creo que a tra­vés del cuerpo puede lle­garse qui­zás al espí­ritu. Es exac­ta­mente esa idea de la lite­ra­tura de cons­truir desde lo con­creto y pecu­liar hacia lo abs­tracto y universal.

Otra ruta, estoy segura, es la poe­sía. Son las pala­bras. El len­guaje que nos hace huma­nos y nos per­mite hacer nues­tro al mundo.

Ahora en este curso que estoy haciendo para ir más pro­fundo en el yoga, me he encon­trado con que ambas cosas se jun­tan. En que pue­des ir con un grupo a hacer yoga y acer­car­les a tus más ínti­mas ideas e intui­cio­nes del mundo. A tus auto­res más que­ri­dos y a esos ver­sos que lle­vas siem­pre contigo.

Y luego, mági­ca­mente te encuen­tras que no tie­nes tu libro de zen a mano y que en pala­bras de un poeta la idea de cul­ti­var la mente del “no sé”. Un idea cen­tral del zen. Dice:

Por eso tengo en alta estima dos peque­ñas pala­bras: “no sé”. Peque­ñas pero con poten­tes alas. Que nos ensan­chan los hori­zon­tes hacia terri­to­rios que se sitúan den­tro de noso­tros mis­mos y hacia exten­sio­nes en las que cuelga nues­tra men­guada tierra.

Es grande. Y es todo lo mismo. Se llega por muchos caminos.

La muerte no huele a Javi

Javi ha publi­cado su pri­mera novela. Se llama La Muerte No Huele A Nada.

Javier Mar­tí­nez Madrid no es mi mejor amigo en Madrid, es mi mejor amigo en esta gala­xia. Lleva las letras a otro nivel, a un nivel en el que me ha con­ver­tido en un Hada y ese es mi sueño desde que tengo 9 años. Así que si yo hablo de su novela, no va a ser con obje­ti­vi­dad, va a ser con el corazón.

Parece que cuando se escribe en la pri­mera per­sona a la gente le da muchas ganas de adi­vi­nar lo que hay detrás. Es fácil pen­sar que no hay fic­ción sino que un autor se pone allí a con­tar cosas que han pasado. Y viene todo eso de qué fue lo que “real­mente” suce­dió. Eso no viene al cuento por­que la fic­ción lo que real­mente hace es cons­truir: cons­truir un sen­tido que no tiene la vida y lle­gar a ver­da­des pro­fun­das que de dia­rio no se ven.

Un autor se pone en su obra, sea en pri­mera per­sona o no. Por­que el arte no puede salir de otro lado que del cora­zón y de las tri­pas. Y esta es, jus­ta­mente, una novela que va de des­tripe, de ese des­tripe que hace el amor.

Uno le busca sen­tido al amor y la pér­dida y se vuelve loco, se des­tripa o se entu­mece. Las dos pri­me­ras opcio­nes due­len pero la ter­cera mata. De la bús­queda y el dolor y las tri­pas salen nove­las como esta, nove­las que tocan un ner­vio uni­ver­sal. Y lo que ha logrado hacer Javi en esta novela es grande.

La his­to­ria engan­cha desde el pri­mer momento y tiene mucho de Madrid, mucho de miedo a enamo­rarse, mucho de deses­pe­ra­ción y mucho de pasión. Y no tengo otra manera de des­cri­birla y lo he hecho bas­tante mal, pero acá pue­den leer el pri­mer capí­tulo y hacerse su pro­pia idea.

— — —

 

Punto aparte pongo una foto de Jonas, el nues­tro no el de la ficción—

 

convertir el estudio en una recámara

Si han visto apar­ta­men­tos con un agente de bie­nes raí­ces, han escu­chado ese asunto de que hay un estu­dio pero fácil­mente se puede con­ver­tir en una recá­mara. Entiendo que lo hacen por­que los pro­mo­to­res de los edi­fi­cios tie­nen algún bene­fi­cio al ins­cri­bir su pro­yecto con menos habi­ta­cio­nes, enton­ces dejan la habi­ta­ción sin puerta o algo así y lo lla­man estudio.

Pero tener un estu­dio en casa tiene enor­mes bene­fi­cios. Un estu­dio, como mi estu­dio de diseño que queda en una de las habi­ta­cio­nes de mi casa, es un sitio para nues­tros pro­yec­tos, para “estu­diar” opcio­nes y resol­ver pro­ble­mas crea­ti­va­mente. Tam­bién puede ser un espa­cio para tra­ba­jar con las manos, para coser o para dedi­carse a hacer pro­yec­tos de ins­truc­ta­bles.

Todos tene­mos men­tes crea­ti­vas y dis­tin­tos talen­tos. La vida se hace más rica si los per­se­gui­mos acti­va­mente. Si hace­mos espa­cio para dis­fru­tar nues­tras pasiones.

Vol­ver­nos gente del rena­ci­miento y desa­rro­llar nue­vas habi­li­da­des son bue­nas metas. Por qué no tra­ba­jar en ello en vez de echar­nos a dormir.

Si tus pasio­nes son lite­ra­rias pue­des ani­marte al taller de escri­tura que empieza este sábado.

De pie frente al escritorio

On 21, Jan 2011 | One Comment | In creatividad e inspiración, de-escribir | By AnaMaria

El lunes mien­tras leía este artículo, y digo mien­tras por­que no había ter­mi­nado de leerlo cuando había hecho el cam­bio, me mude de mi escri­to­rio de vidrio a uno impro­vi­sado con un librero para estar de pie.

Lo venía pen­sando desde que leí “Stand up while you read this!” Lo pri­mero que dicen es que no pue­des te sal­vas si corres todos los días. Me parece bas­tante intui­tivo eso de que los huma­nos este­mos hechos para estar de pie.

Ade­más de cual­quier efecto salu­da­ble de mejo­rar la pos­tura o la cir­cu­la­ción, encuen­tro que tra­ba­jar de pie tiene un efecto sobre la mente. Me siento más con­cen­trada, mejor enfo­cada y hasta más pro­duc­tiva. Como con cierta ener­gía adi­cio­nal. Los pri­me­ros días  no sentí nin­guna moles­tia. Fue hasta el miér­co­les que empecé a sen­tirme muy can­sada. Así que bus­que tareas para estar más tiempo sen­tada el jue­ves y hoy ya estoy com­puesta. Eso de ale­jarte un rato del escri­to­rio tam­bién ayuda.

Y que sor­presa encon­trarme que en un artículo sobre la Anto­lo­gía del Cuento Nor­te­ame­ri­cano de Richard Ford con que “Heming­way solía escri­bir de pie.” El autor, San­chez Mejía, hace un para­lelo con su experiencia:

[…]cuando empecé a escri­bir mis pri­me­ros cuen­te­ci­tos intenté escri­bir un par de ellos al estilo de Heming­way, tam­bién de pie. Mi madre, una hol­gui­nera in extre­mis como la mayo­ría de los hol­gui­ne­ros, me dijo: “¿Qué haces escri­biendo de pie? ¿Te has vuelto loco? En esta casa no se escribe de pie”. Qui­zás lo que le moles­taba a mi madre no era que yo per­ma­ne­ciera de pie con la vista per­dida o ras­pando el papel con devo­ción frente a un atril que mi padre, en sus esca­pa­das de la fábrica de embu­ti­dos, había cons­truido para mis pri­me­ros cuen­te­ci­tos. En reali­dad lo que le moles­taba eran mis extra­ños paseí­tos por la casa, en busca de la pró­xima ora­ción. Tal vez ella intuía que cuando se escribe de pie las ora­cio­nes no se con­ca­te­nan de modo natu­ral. Entre una ora­ción y otra hay un espa­cio muy largo que se resuelve con el silen­cio o con otras ora­cio­nes bre­ves, elíp­ti­cas, cada una recla­mando para sí su pro­pio tempo de lectura

Cuando me canso me voy a sen­tar en mi otro escri­to­rio a leer, a escri­bir y a dibu­jar. Y como estoy lejos de twit­ter, face­book y todo aque­llo, tam­bién siento que me con­cen­tro mejor. Me aleja tam­bién del impulso de lle­var un boceto direc­ta­mente a la compu y dar más tiempo a pen­sar sobre el papel. Para pen­sar ayuda mucho moverse. Cami­nar suelta las ideas.

Me gusta mucho la dis­tri­bu­ción del espa­cio ver­ti­cal. Tengo espa­cio para tener mi cua­derno justo frente al monitor.

El tablet con el teclado van en la siguiente tabli­lla. Tuve que ajus­tar estos para que los codos me que­den a 90 gra­dos, y se for­man unos nichos debajo donde pongo otras cosas que quiero tener a mano, como mi cal­cu­la­dora, ¡ca chin! Y espa­cio abun­dante para tener mi vaso de agua y mi café con menos riesgo de bañar el teclado.

Des­trás del teclado se asoma Proust que le da un toque poé­tico a toda el asunto.

En solo cinco días no sé si va a ser un estilo de vida que voy a adop­tar defi­ni­ti­va­mente, pero por ahora se siente bas­tante bien.

07

Jan
2011

4 Comments

In de-escribir
feliz viernes

By AnaMaria

Feliz viernes mis queridos cuentistas

On 07, Jan 2011 | 4 Comments | In de-escribir, feliz viernes | By AnaMaria

No tiene nada de malo, es más tiene todo de bueno. A mi me encanta. El len­guaje lo que nos separa de los otros ani­ma­les, es lo que nos hace huma­nos. Y tam­bién es lo que hace terri­ble­mente intere­sante com­par­tir cer­ve­ci­tas o curries con nues­tros más que­ri­dos ami­gos. Echar cuen­tos es lo mejor.

La otra semana arranca el taller para afi­nar cuen­tos.

22

Dec
2010

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In de-escribir

By AnaMaria

Taller literario

On 22, Dec 2010 | No Comments | In de-escribir | By AnaMaria

Este verano orga­nizo un taller lite­ra­rio, se llama Leer, escri­bir y con­tar. Me tiene super con­tenta por­que me encan­tan los talle­res, inven­tar y coor­di­nar uno es una buena manera de par­ti­ci­par. En los talle­res se com­parte y se cons­truye mucho. Son todo ver­bos el nom­bre por­que se trata de crear, de trabajar.

Pue­den ver los deta­lles acá:

Taller literario en Panamá




Desde el 12 de enero, los miér­co­les de 6.30 a 8.30 pm