Borges después de quedarse ciego escribió más que nada poesía, decía que lo iba hilando al caminar y podía recordarlo una vez había vuelto (por su ritmo, por su rima y también por su brevedad).
Hoy me encontré con este artículo poetas y escritores celebrando con palabras sus paseos, sus andares, caminares. Me ha encantado, pero no lo he terminado de leer, porque uno por allí cita a Teodoro W. Adorno sobre correr:
“En otro tiempo se corría para huir de los peligros demasiado graves para enfrentar, y sin saberlo esto es lo que hace aún el que corre tras el autobús que se le escapa”.
No tenía idea que Adorno hubiese escrito sobre correr (y eso que leí ese libro). Él es difícil de leer, pero dice cosas geniales. Aquí está la página entera, pone ‘Entre más apuro menos prisa’ (En mi traducción personal de la versión en inglés, aquí está en español que pone Circule despacio, y hay diferencias más graves, así que tendré que aprender alemán)
“Correr nos aleja del caminar burgués.[…]
La dignidad humana insistía en el derecho a caminar, un ritmo que no es exhortado de un cuerpo dominado por el miedo. Caminar, andar eran formas privadas de pasar el tiempo, la herencia de un paseo feudal en el siglo diecinueve.”
Dice que aunque sea solo un vehículo, el correr desata las fuerzas de la naturaleza que nos llevan a trascender la plácida seguridad con la que andamos.
“Cuando alguien grita corre […] se deja oir la fuerza arcaica que, de otro modo, dirige silenciosa cada paso.”
Eso, que dentro de nosotros llevamos un impulso que nos hace correr, que precede a lo burgués. Correr viene de nuestro lado más animal. Caminar, en cambio, nos hace humanos. Escapamos al miedo y llegamos a la poesía.
Y todo eso me recuerda que no les había compartido aquí que hace un tiempo me encontré con esta poesía, que es obvio que fue escrita por una maratonista:
Siempre ten presente que:
La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada línea de llegada, hay una de partida; detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo; si extrañas lo bueno que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero nunca te detengas.
— Madre Teresa de Calcuta.
.
.
VN:F [1.9.7_1111]
Rating: +2 (from 2 votes)