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de-escribir

30

Sep
2006

No Comments

In de-escribir

By AnaMaria

Entrevistas con escritores

On 30, Sep 2006 | No Comments | In de-escribir | By AnaMaria

Gra­cias a un mail anun­ciando un curso de Perio­dismo Lite­ra­rio de Fuen­te­taja, encon­tré estas entre­vis­tas de Domé­nico Chiappe en Letra­lia con “gran­des auto­res de la lite­ra­tura con­tem­po­rá­nea”, como ponen allí.

Las bue­nas entre­vis­tas con escri­to­res son una exce­lente manera de dar luz sobre sus pro­ce­sos crea­ti­vos y apren­der sobre el ofi­cio. Estoy adicta a las entre­vis­tas que hace Robert Birn­baum para The Mor­ning News, y las de Michael Sil­ver­blatt en el pod­cast Book­worm. Pero me ale­gra mucho haber encon­trado estas en español.

06

Sep
2006

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Todo es misceláneo

By AnaMaria

La arroba andrógina

On 06, Sep 2006 | 6 Comments | In de-escribir, Todo es misceláneo | By AnaMaria

Tengo que decirlo: odio la arroba andró­gina. Esa que usan para decir todos y todas a la vez: Tod@s. La odio por­que mi ojo salta, esta entre­nado para iden­ti­fi­car una arroba como parte de una direc­ción de correo. No como pobre ins­tru­mento para lo polí­ti­ca­mente correcto. Más cuando ‘todos’ es una pala­bra inclu­yente. Nadie debe sen­tirse excluido por ‘todos’; ni por ser mujer, ni por nin­guna otra razón. Está bien ajus­tar el len­guaje para que sea más correcto, pero no hay que exa­ge­rar. Me temo que parar de usar el alfa­beto es exagerar.

conversando las películas

On 16, Jun 2006 | No Comments | In Comentarios cinematográficos, de-escribir | By AnaMaria

Desa­rro­llar una mirada crí­tica no sig­ni­fica que­jarse, ata­car y cri­ti­car. Sig­ni­fica ver el valor de una obra y poder con­tarlo y com­par­tirlo. Y así enri­que­cer la pro­pia apre­cia­ción y tam­bién la de aque­llos con quien la com­par­tes. Empece apre­ciar más el papel de la crí­tica desde que leí “Los films de mi vida” de Truf­faut. En su crí­tica de cine se encuen­tran muchos del los tema y preo­cu­pa­cio­nes que le atra­je­ron como autor.

Como me gusta mucho el cine, pensé que en este espa­cio iba a escri­bir más de pelí­cu­las. Pero lo hago poco y me cuesta mucho tra­bajo. Sobre todo por­que pre­fiero que antes de ver una pelí­cula no me cuen­ten abso­lu­ta­mente nada al respecto.

Como ante noche, que vi Hap­pi­ness de Todd Son­londz. Algo había escu­chado en Films­pot­ting, sobre la actua­ción de Phi­llip Sey­mour Hoff­man. Es una gra­cia haber caído en esta pelí sin haber escu­chado nada de ella.

y si eres como yo pue­des parar de leer ahora!

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24

May
2006

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By AnaMaria

¡ay! el sufrimiento

On 24, May 2006 | 5 Comments | In de-escribir | By AnaMaria

esto del sufri­miento me tiene harta, que hay que sufrir para escri­bir. yo creo fir­me­mente que hay que vivir para escri­bir, pero muy bien podría uno andar por ahí viviendo feliz y dejarse de tonterías.

¿es sufrir impor­tante para el pro­ceso crea­tivo? yo creo que no tiene nada que ver, que son cosas dis­tin­tas, trau­mas per­so­na­les. lo que sea. pero no me interesa, así que si vas a sufrir que sea en silencio.

10

May
2006

3 Comments

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By AnaMaria

Meditación sobre mermeladas

On 10, May 2006 | 3 Comments | In de-escribir | By AnaMaria

Miro las tabli­llas que están lle­nas de fras­cos de mer­me­lada de fresa. Los que están a la altura de los ojos son bajos en azú­car, para que nadie se sienta cul­pa­ble. La tabli­lla de abajo tiene los más caros por­que son los que pro­ba­ble­mente metes a al carrito sin mirar. Los que están más altos son los que tie­nen fre­sas orgá­ni­cas, fre­sas con infan­cias feli­ces, rego­ci­jan­tes, dul­ces de carác­ter. Esos sólo los pue­des alcan­zar si estas dis­puesto a saltar.

mermelada

Este párrafo era una vez parte de un relato, pero la ver­dad es que no fun­cio­naba. Así que esta mañana final­mente lo quite. No es que estu­viera enamo­rada del párrafo, pero si pensé que estaba muy guapo. En fin, no te preo­cu­pes que el relato toda­vía acaba con mer­me­lada que es lo impor­tante. He tenido que sacar de la refri esta que he com­prado en IKEA y es Sueca. La hicie­ron por enco­mienda del rey. Tiene “Fre­sas eco­ló­gi­cas extra” pero no dice extra que.

¿Será que para escri­bir hay que estar revi­sando la nevera?

Parece increí­ble pero las mer­me­la­das son mágicas.

07

May
2006

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Leer para creer

By AnaMaria

descubrimientos privados

On 07, May 2006 | 3 Comments | In de-escribir, Leer para creer | By AnaMaria

Nichol­son Baker me ha impre­sio­nado. Muy posi­ti­va­mente. Es un escri­tor gene­roso que com­parte sus des­cu­bri­mien­tos pri­va­dos. Te abre las puerta a su vida coti­diana. Com­parte sus ideas sobre la mejor forma de lavar un vaso y apre­ciar la vida, cosas que no sabrías de otra forma a menos que vivie­ras mucho mucho tiempo con él. Com­par­tir eso que hace la vida mara­vi­llosa, las peque­ñas cosas tri­via­les, requiere mucho inge­nio y gene­ro­si­dad del alma. Éste es el pri­mer libro suyo que he leído, se llama Una Caja de Ceri­llas pero estoy segura que regre­saré a él. Se ha ganado mi apre­cio y mi cariño. Estoy muy con­tenta de haberlo encon­trado por lo que quise com­par­tirlo. Encon­tré esta cita en el libro, que me parece una buena muestra:

Lo pri­mero que haces por la mañana puede influir el día entero. Si tu pri­mera acti­vi­dad es aba­lan­zarte en pijama sobre el orde­na­dor para revi­sar el correo elec­tró­nico, par­pa­deando y jun­tando pro­ver­bios, va a expe­ri­men­tar una pode­rosa ansie­dad elec­tró­nica toda la mañana. Así que no lo hagas. Si en pri­mer lugar lees el perió­dico vas a que­dar lleno de jue­gos de pala­bras y agra­vios; postér­galo. Durante un tiempo pensé que la clave de la vida era leer algo de un libro en pri­mer tér­mino al comen­zar el día. La idea era exten­der la mano, incluso antes de haberme des­per­tado por com­pleto, hacia la pila de libros que estaba junto a la cama y coger uno y abrirlo. Eso sólo fun­ciona en los meses del año en que te des­pier­tas en un mundo que es lo bas­tante lumi­noso como para dis­tin­guir los ren­glo­nes impre­sos, pero incluso a veces, cuando abres el libro y no alcan­zas a leer en la penum­bra gri­sá­cea, cuando ves la pala­bra que sabes que es una pala­bra revo­lo­teando en una danza gra­nu­lar de par­tí­cu­las frente a los ojos, y enton­ces des­cu­bres que si la miras real­mente fijo pue­des leerla, y la pala­bra es casi, la lec­tura de esa sola pala­bra puede ser tan bene­fi­ciosa como leer un capí­tulo bajo con­di­cio­nes nor­ma­les de ilu­mi­na­ción. Las pun­tas de los dedos toda­vía están hin­cha­das por el sueño, y la esquina del libro es la pri­mera cosa afi­lada que sien­tes, y lo levan­tas, abrien­dolo al azar, sin saber cuál es el libro que tus manos halla­ron, y apa­rece ese casi semi­en­fo­cán­dose poco a poco entre los mos­qui­tos y las lar­vas de la luz del ama­ne­cer. Te cam­bia todo el día.

Un tris largo, lo siento, pero es que me ha encan­tado. El for­mato del libro recuerda un blog por­que el pro­ta­go­nista se levanta a escri­birlo todas las maña­nas. Cada capí­tulo ini­cia diciendo: Bue­nos días. Y por si fuera poco salen en el libro: Un gato, una pata: Greta y una hor­miga: Fidel.

Una entre­vista en la revista Salon, en inglés.

11

Apr
2006

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By AnaMaria

adicta a las naranjas

On 11, Apr 2006 | 3 Comments | In de-escribir | By AnaMaria

sonrisa naranja
No sé cómo comenzó, pero me he vuelto adicta a las naran­jas. Es una cues­tión total­mente psi­co­ló­gica. Creo que empezó cuando en el taller que tenía­mos un juego de des­cri­bir sen­ti­mien­tos a tra­vés de cosas, este juego me ha encan­tado. O quien sabe fue que pri­mero me comí una naranja, no estoy segura. La cues­tión es que desde hace, no se, dos o tres sema­nas me como varias naran­jas al día y no puedo estar sin pen­sar en ellas. El domingo tuve que com­prar unas de emer­gen­cia en un chino, no esta­ban ni bue­nas pero las comí de todas mane­ras. Hasta en Áms­ter­dam com­pre y comí naran­jas, en la esta­ción y en la calle. Hay que decir que he tenido mejor suerte con las espa­ño­las, hasta me estoy plan­teando un feliz pere­gri­naje a Valencia.

Pero es que las naran­jas son una cosa gran­diosa. Desde que las pelas con los dedos te pegan su olor. Hue­len a ale­gría. Trans­mi­ten su ener­gía y dan felicidad.

10

Apr
2006

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By AnaMaria

friquín* soledad

On 10, Apr 2006 | 5 Comments | In de-escribir | By AnaMaria

áms­ter­dam estuvo super, pero des­pués posteo las fotos. por­que ahora en mi mente sólo reina la tris­teza y la sole­dad. es una idio­tez, pero como allá estuve con pana­me­ños que no son ni siquiera los mejo­res ami­gos de mi vida, excepto que yo me tomo un café con alguien y ter­mino segura que son ya los mejo­res ami­gos que me ha rega­lado la vida. y eso que la vida a mi me ha rega­lado ami­gos increí­bles. ami­gos extra­or­di­na­rios y mara­vi­llo­sos. y miles y mon­to­nes y más.

aún así, derre­pente en áms­ter­dam — que estuvo alu­ci­nante — con­ver­sando con pana­me­ños, que ahora ale­gan que hablo raro, y me ima­gino que es la sobre uti­li­za­ción de la pala­bra ‘vale’, que espero se me quite pronto. algo me dije­ron, no me acuerdo exac­ta­mente que, pero ente­ra­mente me fri­quió. algo como “¿si tie­nes un mal día tie­nes a quien lla­mar?”, pues si y no. y el no es más por mi per­so­na­li­dad que me inca­pa­cita de lla­mar a alguien para llo­rarle en el hom­bro. ya, que si nos encon­tra­mos nadie te libra, pero lla­marte para llo­rarte, me parece demasiado.

por­que las cosas que due­len, aun­que due­lan poquito, son las que me son más difí­ci­les de decir.

mi ex-novio me decía “por­que no pue­des hablar como la gente nor­mal” y eso es lo que pienso cuando mi pro­fe­sor de novela me dice “uno no cuenta las cosas así”, pienso “yo si” pero no me atrevo a decir­selo. y ahora r dice: “es que tu ves las cosas como escri­tora” como que no veo el mundo real. si tan solo fuera y se lo dijera a mi profesor.

en fin, en vez de preo­cu­parme tanto por escri­bir, parece que lo que debo es apren­der a hablar. pero aho­rita tengo dema­siado por estu­diar como para poderme preo­cu­par a fondo.

- -
*fri­quiar es un verbo del argot pana­meño, por lo menos de mi gene­ra­ción y viene de ‘freak out’, de per­der la valen­tía. Así me fri­queo, aún si valen­tía no he tenido nunca.

29

Mar
2006

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In de-escribir
Leer para creer

By AnaMaria

sin título borgiano

On 29, Mar 2006 | 6 Comments | In de-escribir, Leer para creer | By AnaMaria

Borges
Al tomar cur­sos para escri­bir, lo que salta a la vista, es que no debe­ría escri­bir. Hay tanta mala lite­ra­tura. Ade­más nadie lee. Y estas cosas las repi­ten por todos lados, incluso fuera de clase. Pero den­tro de clase, te das cuenta de tus erro­res. De los arrai­ga­das que están tus debi­li­da­des. De lo difí­cil que es todo. Y, como lees más, de lo mara­vi­lloso que se ha escrito. Que al dis­curso no tie­nes nada que agre­gar. Que la ori­gi­na­li­dad ha sido sope­teada a muerte.

En clase ayer, habla­mos de cosas que no hay que hacer. Claro que no hay reglas, es sólo una reco­men­da­ción. Cosas que es mejor no hacer, “a menos que seas Borges”.

Y de casua­li­dad que en camino a clase estaba leyendo un libro de Alberto Man­guel [Vicios soli­ta­rio. Lec­tu­ras, relec­tu­ras y otras cues­tio­nes éti­cas] donde tie­nen una lista que hizo el gran Bor­ges, junto a Sil­viana Ocampo y Bioy Casa­res . Aquí les com­parto algu­nos de aquel iró­nico inven­ta­rio de lo que en lite­ra­tura se debe evitar:

  • Pare­jas de per­so­na­jes bur­da­mente disí­mi­les: Qui­jote y San­cho, Sher­lock Hol­mes y Watson.
  • Méri­tos por nove­da­des y sor­pre­sas: tri­cks­to­ries. La busca de lo que toda­vía no se dijo parece tarea indigna del poeta de una socie­dad culta; los lec­to­res civi­li­za­dos no se ale­gra­rán en la des­cor­te­sía de la sorpresa.
  • En el desa­rro­llo de la trama, vani­do­sos jue­gos con el tiempo y con el espa­cio. Faulk­ner, Priestley, Bor­ges, Bioy, etc.
  • El des­cu­bri­miento de que en deter­mi­nada obra el ver­da­dero pro­ta­go­nista es la pampa, la selva vir­gen, el mar, la llu­via, la plusvalía.
  • Poe­mas, situa­cio­nes, per­so­na­jes con los que se iden­ti­fica el lector.
  • Fra­ses de apli­ca­bi­li­dad gene­ral o con riesgo a con­ver­tirse en pro­ver­bios o de alcan­zar la fama (son incom­par­ti­bles con un dis­cours cohé­rent).
  • Per­so­na­jes que pue­dan que­dar como mitos.
  • Per­so­na­jes, esce­nas, fra­ses deli­be­ra­da­mente lar­gas de un lugar o época. El color local.
  • La riqueza de voca­bu­la­rio. Cual­quier pala­bra a la que se recu­rre como sinó­nimo. Inver­sa­mente, le mot juste.Todo afán de precisión.
  • La expec­ta­tiva. Lo paté­tico y lo eró­tico en nove­las de amor; los enig­mas y la muerte en nove­las poli­cia­les; los fan­tas­mas en nove­las fantásticas.
  • La vani­dad, la modes­tia, la pede­ras­tia, la falta de pede­ras­tia, el suicidio.

Sos­pe­cho que la aspi­ra­ción más sen­sata es con­ver­tirse en un mejor lector.

15

Mar
2006

2 Comments

In de-escribir
vida MADrileña

By AnaMaria

aire alegre

On 15, Mar 2006 | 2 Comments | In de-escribir, vida MADrileña | By AnaMaria

es un mila­gro pero el tiempo ha cam­biado.
uno sale afuera y ya no hace frío,
no es nece­sa­rio dis­fra­zarse como un pingüino.

hay sol, luz, calor, flo­res, gente con­tenta como yo por todos lados.
hasta los cafés se han echado a la calle.

explo­tan los árbo­les con flo­res, rosa­dos, lilas, amarillos.

¡que locura!


son aires de estar afuera,
nos­tal­gia de las máqui­nas de escribir.