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de-escribir

15

Jan
2006

2 Comments

In de-escribir
Leer para creer

By AnaMaria

Tengo abuelitis

On 15, Jan 2006 | 2 Comments | In de-escribir, Leer para creer | By AnaMaria

Mi her­mano me recordó este post que es de mis favo­ri­tos. Increí­bles recuer­dos de la infan­cia y de mis abue­los. Estoy leyendo un libro de la edi­to­rial Fuen­te­taja (la de mi taller de escri­tura crea­tiva) que dice algo así como que para escri­bir fic­ción lo impor­tante es tener una abuela mara­vi­llosa. Según Ana Ayuso:

“Si la escri­tura es cau­sada por la inha­la­ción de un virus, es seguro que el reser­vo­rio de ese virus se encuen­tra en la infan­cia. No sólo en la infan­cia de los hom­bres, sino tam­bién en la infan­cia de la lite­ra­tura, en la narra­ción oral, en los cuen­tos que nos con­ta­ban las abue­las; por­que, ¡cuan­tas abue­las hay en los tex­tos que nos hablas de la infan­cia! Seres mági­cos, casi mito­ló­gi­cos, que pue­blan los sen­de­ros de ese terri­to­rio al que no acce­de­mos más que por la vía peli­grosa de la memoria.”

Ahora estoy tra­tando de hacer arroz con len­te­jas como el de casa de mi abuela, pero me he dis­traído un poco y no se que sal­drá. El olor de las len­te­jas se lle­vará el olor de lim­pieza que me a cos­tado toda la mañana lograr. He lim­piado todo y por todos lados y que bueno que vivo en este hue­quito tan peque­ñito por­que soy una ama de casa terri­ble. Estoy exhausta.

Los dejo con este poema que me envió mi bella abuela por email:

Canta la madre pobre
Este niño pícaro se burla de mí,
Cie­rra sus oji­tos y los vuelve a abrir.
Basta de jugar, basta de reír ,
Cie­rre los oji­tos què­dese así.
¿Qué pri­mero un cuento?
Pues sí, niño sí.
Había una vez en cierto país
mucho que lavar,
mucho que plan­char,
mucho que zur­cir.
Por cierto que los niños dor­mían allí.
Y usted, digame,
¿no piensa dor­mir?
¿Quiere un besito?
Uno y cien y mil
pero a ver si ahora se duerme por fin
que su madre vive en aquel país
donde hay mucho que lavar,
mucho que plan­char,
mucho que zur­cir.
Fran­cisco Luis Ber­dia­les (argentino)

16

Dec
2005

3 Comments

In de-escribir
Todo es misceláneo

By AnaMaria

Improvisando conversaciones

On 16, Dec 2005 | 3 Comments | In de-escribir, Todo es misceláneo | By AnaMaria

Fui a ver a un grupo de impro­vi­sa­ción de tea­tro, ¡muy diver­tido! Un gui­ta­rrista tocando en vivo, y dos acto­res. Es como jam­ming pero en tea­tro. Por un lado tenían una compu­tadora con un pro­yec­tor, y ahí se sen­taba un actor (y des­pués el otro) y arran­caba la his­to­ria escri­biendola. Luego rea­li­za­ban las esce­nas. Habían dos per­so­na­jes pro­ta­go­nis­tas, y se los inter­cam­bia­ban según iba la his­to­ria pero resul­taba claro y no te per­días. Daba mucha risa, sobre todo por­que cuando come­tían algún error, ellos mis­mos se bur­la­ban. Sutilmente.

Toda la obra estaba basada en una frase que alguien sugi­rió. Cuando lle­gas te daban un pape­lito, el mío decía “Escribe una frase que te guste, bien por cómo suena o bien por lo que dice” Lo sé por­que lo tengo aquí alado. Que fue sólo ver el pape­lito para que me entrará a mi el pánico escé­nico. La mente com­ple­ta­mente en blanco. Ni siquiera hubiera podido decir qué es una frase. ¿No se supone que vine a Madrid a escribir?

Me gusta mucho escri­bir pero el otro día una chica me pre­gunta, “¿tú eres escri­tora?” y yo “noooooooooo, no para nada” ejem, “sólo que escribo mucho y me gusta”. Estoy pen­sando que eso no hace mucho sen­tido, que bien pue­des ser dise­ña­dora por­que dise­ñas y yo no tengo pro­blema con eso. Pero eso de escri­tora como que no me gusta, me da estrés, y no.

Yo lo que qui­siera es ser Con­ver­sa­cio­nista Profesional.

Con­ver­sar es un arte mara­vi­lloso. Pro­ba­ble­mente él más impor­tante de desa­rro­llar en la vida. Pue­des sumer­girte y dis­fru­tarlo. Dejarte lle­var a cual­quier lado. Se ríe, se llora. A la vez, apren­des y ano­tas. Cada per­sona, hablando te ofrece un mundo, su mundo. Para entrar y pasear. Es un pro­ceso increí­ble. Tanto con los ami­gos de siem­pre, cómo con aque­llos que no cono­ces tan bien. A mi es que no deja de conmoverme.