7:40 pm · Archivado en Leer para creer
“Allí vive el placer cuando se ha ido el sentido.”
Finalmente terminé de leer “Seven Types of Ambiguity” [Ambigüedad, Planeta] de Elliot Perlman. No deja ni un solo hilo sin atar y todos los hilos están muy bien tendidos. La novela habla de la ambigüedad de las relaciones humanas haciendo el paralelo al estudio publicado por William Empson, poeta y crítico inglés, del mismo título acerca de la poesía. El texto de 1930 habla de los significados y efectos de la poesía. Y así como la potencia del lenguaje poético está en los multiples significados, también las relaciones estan enriquecidas por la complejidad de lo que puede significar alguien para otro; por las sombras y brillos que deja una persona al pasar por la vida de otra.
Con siete narradores se le da vuelta al echo de que un profesor desempleado se obsesione con su ex-novia de la universidad a tal grado de absurdidad que rapte a su hijo para de algún modo volver a su vida. Cada narrador es a su vez testigo, victima y cómplice del crimen, de la obsesión, de la confesión y de la embriaguez.
Es signficante la maestría de Perlman al registrar la voz de cada narrador, al contar la historia del punto de vista de cada uno; crear personajes complejos y motivados. Estos personajes forman el tejido orgánico de la novela y vibran al contraste que les da la prosa salpicada de poesía a sus ideas y desvaríos.
La novela tiene un tejido tenso. Va halando la curiosidad de qué pasa después, a la vez de cómo puede explicarse un comportamiento aparentemente absurdo. Un incidente desenlaza un desmoronamiento tal como cuando se jala un hilo suelto y se resiente todo el tejido.
Vale la pena leerla, aunque me tomo un montón de tiempo. No es que la novela sea difícil de leer, es deliciosa. Pero en todo es bastante densa así que mejor es dedicarle el tiempo que se merece. Aunque yo soy una lectora particularmente lenta.
8:02 pm · Archivado en Leer para creer
El libro de Rodrigo Fresán lo deje después de tres o cuatro cuentos, no porque no me gustara, sino porque me encanta. La novela que estoy leyendo ahora [Seven types of ambiguity – Elliot Perlman] la interrumpo con cualquier excusa, porque me fascina. Una narración poética, ebria y desgarradora. Libros como ese no hay muchos.
Tengo varios libros que he tenido por años, que he leído y releído varios capítulos pero que no los he terminado. Porque no me gusta terminarlos. No quiero que se acaben. No estoy preparada.
Soy cobarde, pero la verdad es que me gusta. No leer. Y permanecer en los libros.
9:15 pm · Archivado en Leer para creer
En la oficina tenemos un libro sobre las aves de la ciudad y encontré esta que se parece muchísimo a mi. Además cuándo leímos la descripción, no sólo se parece físicamente sino también en la descripción: es ¡bulliciosa!
Y sobre todo cuando un se encuentra con un grupo.

¡Qué alegría!
CHACA-laca- chaca-laca chaca-BUM chaca-laca
4:44 pm · Archivado en Leer para creer, Todo es misceláneo

No es el plan hacerse una autoretrato cuando una esta enfermísima, pero si no como se enteran que cambie de lentes y me corte el pelo (finalmente). Últimamente astutos lectores de palabrerío me han reconocido por las calles. Hay que decir que esto no sucedía en Madrid. Pueblo chico, fama inacabable.
Aparte de dormir como no lo hacía hace meses. La enfermedad me ha ayudado a ponerme con mis lecturas. Tengo Orbiting the giant hairball de Gordon Mackenzie. Es un libro que publicó él mismo y luego Viking saco otra edición. Es fantástico, esta lleno de dibujos y garabatos por todas las páginas. Cuenta sobre sus años trabajando para Hallmark, el delicado equilibrio entre el caos necesario para el proceso creativo y la vida corporativa. Pero sobre todo habla de como contar historias alimenta otro tipo de conocimiento. Podría decirse que trata sobre el conocimiento poético, pero el libro no usa ninguna frase así de rimbombante.
El otro libro es Maps of the imagination: Writer as cartographer de Peter Turchi. Con ilustraciones magnificas. Y aún que es un libro serio sobre el proceso de escribir, fue este libro el que me provoco un ataque de tos que me tumbo de la cama por la risa. Y es que entre citas de Nabokov, Scott Fitzgerald y Hemingway comenta: Más novelas nos invitan a ver personajes copular, que las que nos invitan a verlos defecar. Luego añade entre paréntesis: Esto es una observación, no una crítica.
¡ja! Adorablemente serio.
5:46 am · Archivado en Leer para creer
Mónica Lavin hablo sobre el cuento mexicano hoy. Interesante que en México publican una antología de los mejores cuentos del año, seleccionando dentro de los que fueron publicados en medios como revistas y periódicos y descartando los publicados en libros de antología. Loable. Me encantaría conseguirme una de aquellas antologías.
Lo que más me gusto fue que dijo que “el cuento nunca es light.” Que es una curiosa manera de defender el relato corto que muchas veces provoca poco respeto. Así como el humor, que muchas veces se descarta como liviano cuando viene a hablar de cosas muy profundas y sentimientos oscuros.
En fin. Voy a copiar aquí la lista de escritores mexicanos que recomendó (para que no se me pierda)
- Antonio Parra
- David Toscana
- Rosina Conte (¿Cole?)
- Francisco Hinojosa (humor)
- Rosa Beltrán
- Ana García
- Rafael Pérez Gaél
- Cristina Rivera
- Amparo Dávila
- Beatriz Ines Arredondo
Disculpen si hay algún nombre mal escrito. Siento no tener nada que agregar. Pero me interesa mucho hacerlo y las probabilidades de que pierda el papelito de mi cartera son altas. Ya habrá tiempo de buscar todos estos nombres en google.
¿Algo o alguien que agregar?