Ganas y pierdes
Thursday, April 22nd, 2010Entrenar y correr la media maratón ha sido total ganancia. Excepto que ayer se me cayó —finalmente— la uñita del pie. Se desprendió en la carrera pero trate de cuidarla y evitar que se cayera. No saben lo traumático que ha sido. Excepto a las personas que también les ha pasado, que por lo que me he encontrado en estos días son muchísimas. Creo que es particularmente traumático para las mujeres. Yo nunca he considerado ningún tipo de cirugía plástica, pero creanme que si perdiera mi uñita definitivamente (que no es el caso, esta ya está volviendo a crecer) me pondría una de silicon o de titanio, pero mocha de uña no me quedo yo.
Las culpables, por supuesto, son las zapatillas. Que por mucho que te digan que deben quedarte un poco grandes a la hora que tienes los pies hinchados no tiene nada que ver con como se sentían en la tienda. Eso o que mis zapatillas queridas me salieron traicioneras (igualitico que me han salido los novios hasta ahora). Yo todavía las quiero y las seguiré usando para trotes cortos, pero ayer en la tienda escogí unas que tienen más campo para que las uñitas estén contentas en todo momento. Además son esas que ponen en los carteles de toda la ciudad, como buena víctima de la publicidad que soy.
Las zapatillas son super importantes y para correr lo más difícil es amarrarse las zapatillas. Una vez puestas ya sales, pero antes de ponertelas te inventas toda clase de excusas. Por eso, cuando tienes que despertarte a las cinco para ir a correr y abres los ojos y ves todo oscuro al rededor, lo mejor es hacerle caso a la publicidad esa que dice: “don’t think, run” porque las uñitas vuelven a crecer y las almohadas siempre están allí.







