El lunes acompañe a Viki a un taller de 4 horas. Cuando llevabamos ya unas 3 horas 45 minutos anunciaron que afuera había un carro con las luces encendidas, placa tal tal tal. Sabía que era el mío aunque no me sé mi placa. Pero, como me daba vergüenza no quería decir que era mío. Por suerte no me quedé sin batería porque estaba en ClaytonTown.
Como me daba vergüenza no quería levantarme, así que Viki dijo que ella iba. Pero no encontraba la llave. Porque había dejado las llaves dentro del carro. No solo había dejado las luces encendidas, habia dejado también el carro andando.
Menos mal que el taller había sido interesante. Son esas iniciativas para emprendedores de la ciudad del saber. Me encanta el taller, porquen es super buena vibra escuchar las iniciativas de la gente y que muchos tienen buenas ideas y ya vienen bien planteadas. Ahí algo en el aire que es como si se encendiera y se comparte muchísimo. Ideas, pensanmiento crítico, posibilidades, puntos de vista, experiencias personales. Gente super. Lo único que no me gusta es que pasan muchos TEDs, sobre todo porque ya van varios que he visto antes; pero entiendo perfectamente porqué lo hacen. Y TED es lo máximo.
Esa primera jornada una de las ideas principales era no cegarse por estar pendiente de una sola cosa. Eso es importante no solo para los negocios sino para la vida. La idea de estar concientes, centrados y ver lo que realmente ocurre a nuestro alrededor.
Bueno, me tocó el más lindo ejemplo. Porque cuando estabamos en el estacionamiento sin mucha idea de cómo ibamos a hacer. Con todo y que habíamos encontrado un gancho de ropa y otra gente usarlos para abrir puertas trancadas. Habían dos personas en otro carro que estaban como muy pendientes. Miraban, no decían nada, bajaron las ventanas. Todo el mundo se iba poco a poco. Pero ellos finalmente nos preguntaron que había pasado y rapidamente estacionaron y se pusieron a trabajar como si, no sé, como si fuera también su problema.
Pasó un montón de tiempo. Revisamos distintas teorías. Luego salió una pareja que conozco un par de personas más. Y todo el mundo a ayudarnos. Bueno, a reírse de mi y a ayudarnos. Todo el mundo generando hipotesis pero también trabajando. Buscando desesperadamente abrir el carro.
Y finalmente, después de que varios fueran refinando la técnica del gancho al pestillo. Finalmente Ricardo, un chico que la verdad conozco poco, dió y dió y puff se abrio. Lo que más me gustó fue su victoria. Porque era el primer carro que había logrado abrir sin llave.
Gran alegría para todo nuestro grupo improvisado en el estacionamiento. Celebramos aliviados y cada quién cogió su camino.
No sé cómo se puede agradecer ese esfuerzo. Qué tranquilidad saber que hay gente así de buena que va por el mundo dispuesta a ayudar, que aún sin saber cómo termina sacandote del problema. Qué paz saber que cuándo uno mete la pata ‚y mucho, hay gente ahí para reírse de ti. Para reírse contigo y celebrar
El proyecto de Viki tiene muy buen potencial y estar con un grupo azarozamente improvisado para revisarlo, darle perspectiva y encaminarlo le va a dar un empujón imporatante.
Seguro todos, compartiendo la experiencia, llegaremos lejos. Aunque sea con lo poco que quede de gasolina.
VN:F [1.9.7_1111]
Rating: +3 (from 3 votes)